DANIEL 7

 

La visión del capítulo 7 del libro de Daniel tiene similitud con el sueño de Nabucodonosor en el capítulo 2. Aunque las imágenes que estos hombres vieron fueron muy diferentes, la estructura de los acontecimientos futuros es la misma. Daniel y Nabucodonosor vieron el orden de los imperios mundiales que tendrían influencia sobre los judíos, y cómo el Mesías destruirá esos reinos y establecerá un reino que no tiene fin.

Otra diferencia importante consiste en que el sueño de Nabucodonosor muestra la perspectiva de un hombre carnal que solo puede ver lo exterior, mientras que en el sueño de Daniel tenemos la perspectiva de un hombre espiritual a quien Dios le puede revelar el aspecto espiritual de los reinos del mundo.

El comentario Jamieson Fausset Brown dice: “Este capítulo trata el mismo tema del segundo capítulo. Pero aquí lo cuatro reinos, y reino final del Mesías, fueron considerados de acuerdo al aspecto externo político, pero aquí de acuerdo a la mente de Dios concerniente a ellos, y sus características morales.

Para saber en que tiempo tuvo Daniel esta visión, es necesario investigar cuál fuel primer año del reinado de Belsasar.

De acuerdo a John Gill, el sueño ocurrió 17 años antes de la muerte de Belsasar y la caída de Babilonia (Dn. 5).

I. Relato de la visión (7:2)

El primer detalle del sueño de Daniel es que él mira que “los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.” Creo que la mayoría de maestros de la Biblia concuerdan en que los cuatro vientos del cielo debe referirse a los cuatro puntos cardinales.

Pero es mi opinión que la palabra “vientos” aquí puede tener otro significado. La palabra hebrea original es ruach, que en la Biblia tiene varias aplicaciones. La concordancia Strong la traduce como: “mente, espíritu, viento.” Lo que quiere decir que en vez de vientos, estos podrían ser espíritus.

Esta probabilidad toma más peso cuando vemos que los reinos de las naciones tienen un principado satánico asignado para influenciar sobre esos reinos. Esto lo vemos claramente en Daniel 10 cuando el príncipe de Persia (un demonio de alto rango) se opuso al mensajero que Dios había enviado al profeta. Luego el ángel le dijo a Daniel que después de Persia vendría el príncipe de Grecia.

Si estos vientos en verdad son espíritus malignos, ¿por qué habrían de combatir entre sí? Sabemos que el reino de las tinieblas no está dividido, y que como dijo Jesús, Satanás no echa fuera a Satanás. Pero en el reino satánico sus siervos no le sirven por amor, porque allí no existe el amor.

Estos espíritus combaten entre sí no porque estén peleando a favor del reino de Dios, sino porque en el reino del mal las naciones son un botín por el cual deben luchar.

Los vientos combatían en el gran mar. Creo que Apocalipsis 17:15 nos da la interpretación exacta en cuanto a qué es el gran mar. Y dice: “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.”

El gran mar, entonces, representa a todos los pueblos y naciones del mundo. Esto tiene sentido ya que las bestias, que en verdad son imperios mundiales, solo pueden surgir de la misma gente de este mundo.

Desde el versículo 2 al 14 tenemos la descripción de la visión que tuvo Daniel.

II. Daniel pide la interpretación (7:15)

El versículo 15 nos dice que el espíritu de Daniel se turbó con las visiones que veía en su sueño, y que quedó asombrado con lo que veía. Esta turbación y asombro en el espíritu del profeta son señales claras de que él no estaba teniendo un sueño común y corriente, sino que lo que Daniel veía en visión venía de parte de Dios y tenía grandes repercusiones para el futuro.

El profeta se veía en el espíritu como participante de los que atendían delante del Anciano de Días, y le preguntó a uno de los que asistían la verdad acerca de todo lo que veía.

III. Las bestias y el cuerno pequeño (7:17-20)

Las cuatro bestias:

  • León con alas de águila
  • Oso con tres costillas en su boca
  • Leopardo con cuatro alas y cuatro cabezas
  • Bestia espantosa con diez cuernos

Estas cuatro bestias representan los imperios de Babilonia, Media-Persia, Grecia, y Roma. Pero algo interesante acerca del Imperio Romano es que aunque paulatinamente pierde su dominio sobre las naciones, y más adelante surgen otros imperios en el mundo, la influencia de la cuarta bestia continua hasta el tiempo del fin. Es en el tiempo del fin que los diez cuernos se manifestarán en esta bestia.

El ángel le explicó a Daniel que los diez cuernos son diez reyes que se levantarán del cuarto reino. Existen varias interpretaciones acerca de la identidad de estos reyes. Creo que la más popular es la que sostiene que estos reyes vienen de diez naciones del bloque de la Unión Europea.

Actualmente la Unión Europea se compone de 28 naciones. ¿Cómo pues podemos identificar de cuales viene los diez cuernos? El 25 de Marzo del 1957, Francia, Alemania Occidental, Italia, Nederland, Bélgica, y Luxemburgo firmaron un tratado en Roma estableciendo la Comunidad Económica Europea, también conocida como el Mercado Común. Después del tratado de estos seis países, nació la Unión Europea y desde entonces se han venido uniendo otros países que desean disfrutar de los beneficios económicos de dicha unión. Los diez cuernos, creen algunos, deben venir de estos seis fundadores, más los cuatro siguientes que se añadieron después.

Otros creen que los diez cuernos surgirán de diez bloques de países que formarán el Imperio Romano reavivado. Esta interpretación, según ellos, toma más fuerza cuando vemos que las Naciones Unidas han dividido al mundo en diez regiones formadas por grupos de naciones. http://www.un.org/millenniumgoals/pdf/MDG_Report_2009_ENG.pdf

La verdad es que solo Dios sabe que forma tomará la cuarta bestia en el tiempo del fin, y solo él conoce la identidad de los diez cuernos.

Después de los diez cuernos vendrá el cuerno pequeño que es muy diferente a los anteriores y quien derribará a tres de ellos.

Este personaje, que sabemos es el Anticristo, hablará palabras contra el Altísimo. En Apocalipsis 13:5 nos dice que “se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias. Su autoridad sobre la tierra durará 42 meses, que equivale a “un tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo.” En otras palabras, tres años y medio.

Pero, ¿porque se habla de tres años y medio, cuando en otras escrituras nos habla de un reinado de siete años? Los tres años y medio son la segunda etapa de este reinado de siete años. Durante ese tiempo el Anticristo tendrá la autoridad de hacer como él quiera, persiguiendo al pueblo de Dios, y demandando la adoración de los habitantes de la tierra (Apocalipsis 13:1-6).

IV. El Anciano y el hijo de hombre (7:26)

“Pero se sentará el Juez..” En el original, la palabra hebrea dı̂yn se puede traducir como tribunal o corte. La Biblia de las Américas traduce el texto de la siguiente manera: “Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre.”

El Dios Todopoderoso ya ha determinado cual es el fin del hombre de pecado, conocido también como el Anticristo. Apocalipsis 19 nos muestra que terminará siendo derrotado por la espada aguda del Cordero, nuestro Señor Jesucristo. Mientras que todos los soldados del Anticristo morirán por la espada del Cordero, el Anticristo y el falso profeta serán apresados y lanzados vivos al lago de fuego.

(V.27) En aquel tiempo Dios hará una transferencia de poder. Los santos del Altísimo (el remanente fiel de Israel y la Iglesia), recibirán el reino y el dominio para reinar con Cristo en la tierra. En aquel tiempo el mundo va a experimentar una transformación social inigualable. Imaginemos cómo será cuando en este planeta no exista más el sistema pecaminoso y malvado que opera hoy en las autoridades y las culturas de los pueblos.

En las profecías de Isaías se nos muestra que durante el reinado de Cristo tendremos un paraíso en la tierra (Isaías 11:1-9).

 

 

DANIEL 6

Daniellion

El profeta Daniel fue echado en un foso lleno de leones por mantenerse fiel al Señor y su palabra cuando no obedeció al edicto del rey Darío. Fue a causa de la envidia de los demás príncipes del reino Medo-Persa que se firmó un edicto que dañara solo a Daniel. Pero Dios libró a su siervo de la boca de los leones, y glorificó su nombre a través de su tribulación.

I. Daniel, el rey Darío y los sátrapas

Ya sabemos quien era Daniel por lo que aprendimos de él en el capítulo 1. Pero es necesario que recordemos que para el tiempo de esta historia, Daniel ya era un anciano alrededor de los ochenta años de edad.

Pero a pesar de su edad avanzada, Daniel seguía con fuerzas para trabajar en los asuntos del nuevo imperio que se había levantado. Su capacidad intelectual y sabiduría no habían disminuido, sino que eran tan impresionantes que el rey Darío ya lo tenía en la mira para darle un rango más alto.

Ahora quiero que nos enfoquemos un poco en el rey Darío, ya que en la historia secular se conoce muy poco acerca de este rey. La razón de ello es que el nombre Darío, que significa “señor rey”, no era un nombre sino un título que varios reyes persas llegaron a utilizar.

Tres reyes que tuvieron este título fueron: Darío Hystaspes, 521 a.C., en cuyo reino se llego a efectuar la reconstrucción del templo (Esdras 4:5; Hageo 1:1); Darío Codomanus, 336 a.C., a quien Alejandro venció, llamado “el Persa” (Nehemías 12:22), y Darío Cyaxares II, entre Astyages y Ciro [Aeschylus, The Persians, 762, 763].

John Gill dice de Darío: “Este fue Cyaxares el hijo de Astyages, y tío de Ciro; él es llamado el Medo, para distinguirlo de otro Darío, el Persa, que vino después (Esdras 4:5). Él mismo tomó el reino de Babilonia de mano de Ciro quien lo había conquistado; lo tomó con su consentimiento, siendo el príncipe de mayor edad y su tío. Darío no reinó por mucho tiempo, sino dos años; y no solo, sino con Ciro, aunque solo él es mencionado.”

¿Quienes eran los sátrapas? La palabra sátrapa se puede traducir como “príncipe.” El rey Darío quería que estos hombres gobernaran sobre las provincias que el Imperio Medo-Persa había conquistado, incluyendo a Babilonia. Estos gobernadores debían velar por el bienestar del imperio cuidando de que no hubiera nada que dañara al rey Darío en su reinado. Ellos iban a estar bajo la autoridad de tres gobernadores, o mejor dicho, presidentes de los cuales Daniel era uno de ellos.

II. Complot contra Daniel

Para los sátrapas y demás gobernadores, Daniel era un gran problema porque él era considerado superior a todos ellos, y ya el rey tenía en mente ponerlo sobre todo el reino. Dice el versículo tres que en Daniel había un espíritu superior. Lamentablemente para ellos, esta era una cualidad con la que no podían competir.

Cuando ellos vieron que Daniel era una amenaza política para ellos, entonces comenzaron a observarlo cuidadosamente con el fin de atrapar a Daniel en alguna falta o acto inapropiado. Pero cuando ellos terminaron su espionaje e investigación, estos hombres terminaron frustrados al encontrar que no había ninguna tacha en el siervo de Dios.

Los enemigos de Daniel entonces tuvieron que tramar como hacerle daño buscando ocasión en contra de su devoción y obediencia a la palabra de Dios.

III. Una ley contra la Ley de Dios

Los sátrapas notaron que Daniel era un hombre de oración, así que idearon una propuesta de ley que ellos sabían que él no iba a poder cumplir. Además de esto, el castigo por el quebrantamiento de dicha ley debía de ser la pena de muerte. Otro punto importante es que en la propuesta de ley el rey fuera exaltado para de esta manera asegurar la firma del rey.

Cuando ya tenían lista su propuesta, esto es lo que presentaron al rey: “Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.” (Daniel 6:7)

Debemos observar que le mintieron al rey, porque Daniel, quien era uno de los tres gobernadores principales, no iba estar de acuerdo con esta propuesta.

El profeta siempre oraba tres veces al día y lo hacía con sus ventanas abiertas. Algunos creen que él oraba con dirección hacia Jerusalén, siguiendo la sugerencia de Salomon en su oración de la dedicatoria del templo. 1 Reyes 8:48.

Los enemigos de Daniel sabían que él no se iba a someter a ese edicto y lo encontraron como siempre, orando y adorando a su Dios. Daniel demostró que su amor a Dios estaba por encima del amor por su vida. Este es el secreto de una vida victoriosa; amar a Dios más que nuestras vidas.

IV. Daniel en el foso

Cuando los sátrapas le informaron al rey como Daniel no se había sometido al edicto, entonces se dio cuenta que había caído en una trampa. En ese momento el rey pudo entender cual era el verdadero objetivo de esa edicto, y que su firma fue utilizada para destruir al hombre que tanto admiraba.

Aunque Darío reinaba junto a Ciro, el poder de estos reyes era inferior al de Nabucodonosor quien podía hacer lo que le viniera en gana. Aunque él quería salvar a Daniel con todo su corazón, Darío no podía abrogar la ley que él mismo había firmado. Esta es una de las razones por las que el reino Medo-Persa es representado por la plata, mientras que el de Babilonia es representado con el oro.

Cuando Daniel fue echado al foso, el rey y los sátrapas pusieron su sello de autoridad como señal de que la sentencia en cuanto a Daniel no se podía quebrantar. En otras palabras, ningún ciudadano podía rescatar a Daniel de su ejecución.

Pero mientras que el rey tuvo insomnio toda esa noche, de seguro que Daniel durmió tranquilo después de que el ángel que Dios envió le cerró la boca a los leones.

En la mañana, el rey se levantó y fue al foso, y con voz triste llamó a Daniel. Él no esperaba recibir respuesta desde el foso, pero Daniel le contestó y le testificó como Dios lo había librado por cuanto delante de él era inocente. Me imagino que cuando vieron a Daniel salir ileso de ese lugar, los sátrapas no podían creer lo que veían.

V. Los sátrapas en el foso

Los enemigos de Daniel terminaron cayendo en el hoyo que habían preparado para él. De la misma manera que Amán terminó en la horca que preparó para Mardoqueo (Ester 7:10), también estos hombres escribieron su propia sentencia cuando prepararon ese edicto en contra de Daniel.

Al final de todo, la prueba de Daniel sirvió para que el nombre de Dios fuera glorificado. El rey Darío dio una ordenanza que demandaba reverencia hacia la presencia del Dios Eterno. Él pudo reconocer la grandeza de Dios y su poder a causa del milagro que vio en la vida del profeta Daniel.

 

DANIEL 5

LA ESCRITURA EN LA PARED

Si analizamos lo que Dios quizo enseñarnos con la experiencia del rey Belsasar, aprenderemos que él no toma a la ligera la profanación de sus cosas consagradas, que él pesa a los que gobiernan las naciones, y que hace juicio en el reino de los hombres.

Daniel 5 contiene otra de las historias más conocidas de la Biblia. Lo que la hace bien conocida es nuestro interés en el milagro que Dios hizo para revelarle al rey Belsasar su sentencia. Pero es necesario que nos preguntemos qué pecado hizo este rey para que Dios se comunicara con él tan dramáticamente.

Primeramente, debemos de hablar un poco acerca de quien era Belsasar. Por muchos años no se sabía quien era este rey, y los críticos del libro de Daniel decían que la historia del capítulo cinco era una obra de ficción, ya que en los libros de historia nunca existió un rey con este nombre.

Pero alrededor de 1845, unos arqueólogos encontraron una tableta en escritura cuneiforme con datos acerca del reino de Nabonido. En ella se registra que como al rey Nabonido no le gustaba la ciudad de Babilonia, entonces dejó a Belsasar su hijo a cargo del gobierno de la ciudad principal del Imperio Babilonio.

Aunque Nabonido no era parte del linaje de Nabucodonosor, Belsasar es llamado hijo de él en el sentido de su posición real. En otras palabras, Nabucodonosor era padre de él como su predecesor.

La siguiente lista nos puede ayudar a entender la cronología de los reyes babilonios:

  • 626 AC – 605 AC Nabopolasar
  • 605 AC – 562 AC Nabucodonosor
  • 562 AC – 560 AC Evil-Merodac
  • 560 AC – 556 AC Neriglissar
  • 556 AC – **** Labashi-Marduk
  • 556 AC-539 AC Nabonido

Nabonido fue un oficial de la realeza y diplomático que sirvió bajo el rey Nabucodonosor. Fue durante su reinado que Babilonia cayo en manos de Ciro. Él estuvo fuera de Babilonia la mayor parte de su reinado y durante su ausencia, él dejó a su hijo, Belsasar, como gobernante de Babilonia y comandante de la mayor parte de su ejército.

Por Gayle Evers

Belsasar fue un rey débil y malvado quien parece no tomaba en serio la amenaza de sus enemigos. Cuando él hizo el banquete a sus príncipes, Babilonia estaba sitiada por los persas quienes de seguro llevaban semanas o meses tratando de penetrar la ciudad.

Según los eruditos en historia, el sitio de una ciudad duraba mucho tiempo. Usualmente un ejército rodeaba una ciudad tratando de penetrar sus muros, y a la misma vez impidiendo la salida de sus ejércitos. Cuando el agua y el alimento se terminaban, entonces los soldados y habitantes dentro de la ciudad se veían obligados a salir y pelear.

Sin embargo, Babilonia tenía murallas dobles, consideradas impenetrables y no tenían problema de escasez de agua o alimento. Tenían la ventaja de que el río entraba por debajo de los muros y pasaba por en medio de la ciudad, lo cual les permitía sostenerse y mantenerse del ganado y los alimentos que habían guardado.

Belsasar estaba tan confiado en la seguridad de esos muros que simplemente ignoró el sitio de Ciro rey de Persia, y decidió hacer un banquete para disfrute de él y sus príncipes.

I. Sacrilegio de los vasos del templo

El capítulo 5 versículo 1 nos dice que Belsasar hizo un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino. Cuando él comenzó a sentir los efectos del vino, entonces ordenó que trajesen los vasos de oro y de plata que el rey Nabucodonosor había traído del templo de Jerusalén (2 Crónicas 36:7, 18).

Este acto de parte del rey no vino por un deseo de honrar a sus príncipes y las concubinas que tenía, sino que su intención era hacer de esos vasos parte de su adoración pagana. Dice el versículo 4 que ellos “bebieron vino, y también alabaron a los dioses de oro y plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.

II. Aparición de los dedos

Dice el versículo 5: “En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía.”

No hay nadie que sepa llamar más la atención que nuestro Dios. El rey estaba lleno de gozo y bastante borracho por la gran cantidad de vino que había bebido, pero desde que Belsasar vio esa mano de hombre aparecer y escribir en la pared, quedó sobrio instantáneamente. El pánico que le vino le hizo palidecer, las coyunturas de sus caderas se le aflojaron, y sus rodillas comenzaron a chocar una contra otra.

III. Nadie podía interpretar la escritura

Al igual que Nabucodonosor cuando no entendía algún misterio, Belsasar llamó a los encantadores, a los caldeos y a los adivinos. Estos eran los sabios de Babilonia; los que estaban supuesto a entender y conocer todo enigma espiritual. Pero cuando estos hombres vieron la inscripción, ni siquiera podían leer lo que estaba escrito. Esto preocupó aun más al rey Belsasar quien seguía perdiendo color en su piel a causa del temor y su preocupación.

IV. Daniel interpreta el escrito

La reina se enteró de lo que estaba pasando y entró a la sala del banquete con información que el rey debía haber conocido. Si la reina tenía esta información, ¿por qué no el rey? La mayoría de eruditos bíblicos coinciden en que esta debió ser la reina madre, esposa de Nabonido.

La reina le dijo así: v. 11-12 “En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos, por cuanto fue hallado en él mayor espíritu y ciencia y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese, pues, ahora a Daniel, y él te dará la interpretación.”

Para este tiempo se cree que Daniel estaba retirado y ya estaba avanzado en edad. Algunos especulan que Daniel estaba por los ochentas años de edad. Es posible que el profeta fuera llamado solo en casos especiales como este para ofrecer sus servicios al reino.

V. Significado de la inscripción

Antes de interpretarle la escritura al rey, Daniel comenzó relatando la historia de la humillación de Nabucodonosor, la cual debió haber sido una lección para él como heredero de su trono. En vez de eso, Belsasar se ensoberbeció contra Dios al tomar los vasos consagrados a Jehová para beber y para adorar a sus dioses.

Una de las frases más impactantes en su mensaje es cuando Daniel le dice: “y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.”

La escritura dice MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN. Ahora bien, en cuanto a la interpretación, vamos a notar una variación en la ultima palabra. Peres es la forma singular de Uparsin. Literalmente se pueden traducir como “contado, pesado, y dividir.”

MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin.

TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.

PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.

Algo más que debemos notar es que estas eran palabras comunes que cualquier caldeo podía entender. ¿Cómo es posible que los sabios no las pudieron leer?

Hay muchas opiniones al respecto. Hay quienes dicen que quizás las palabras fueron escritas sin vocales. Otros creen que la inscripción estaba hecha en un bloque de letras que no formaban una oración especifica. O quizás el Señor, simplemente confundió el entendimiento de esos hombres. En Isaías 44:25, el Señor declara “que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.”

VI. Cumplimiento de la profecía

Belsasar recompensó a Daniel con púrpura, un collar de oro, y proclamó que él era el tercer señor en su reino. Sin embargo, Daniel no duró con ese cargo mas que algunas horas, porque esa misma noche los persas lograron penetrar los muros de Babilonia y Belsasar fue asesinado esa noche.

¿Como logró Ciro invadir la ciudad que se consideraba impenetrable? Sin duda que su hazaña fue resultado de la sentencia que Dios había declarado sobre Belsasar. De todos modos, es bueno conocer la estratagema que los medo-persas utilizaron para invadir la ciudad de Babilonia.

Ciro se dio cuenta de que no iba a poder tomar Babilonia esperando que se terminaran sus alimentos, así que él dividió su ejército en tres partes, y colocó una parte en la boca del río Eufrates, puso otra parte de su ejército al otro lado de la ciudad por donde salían las aguas del Eufrates; tomó la otra parte de su ejercito y cavó un canal y desvió el Eufrates. Él le advirtió a las otras partes del ejército que cuando las aguas del río bajaran ellos debía caminar por el cauce del río y tomar la ciudad. Así fue como cayó uno de los imperios más grandes de la historia humana.