LA GRACIA Y MISERICORDIA DE DIOS

2 Juan 1:3 Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.

Si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios nadie podría ser salvo. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros toma tiempo para meditar en la importancia de estas dadivas divinas y para ser agradecidos con Dios?

Ignorar la gracia y la misericordia de Dios trae varias consecuencias. Primero, nos hace caer en altivez y religiosidad. De pronto nos creemos mejores que los demás. Segundo, nos hace olvidar el moarNo solo olvidamos la gracia y misericordia de Dios hacia nosotros, también hacia los demás.En otros casos dudamos del amor de Dios hacia nosotros.

Cuando una vida viene al Señor, a veces decimos aceptar a esa persona a pesar de su pasado. Pero con nuestros hechos mostramos un prejuicio hacia aquellos que consideramos aun indignos de recibir nuestro amor y aceptación. Esto ocurre cuando olvidamos cuantos faltas y pecados el Señor nos perdonó y nos perdona aún cada día.

Al no valorar la gracia y la misericordia de Dios hacia nosotros, nuestra alabanza y adoración es debilitada. El Señor Jesús dijo: “al que se le perdona poco, poco ama; y al que se le perdona mucho, mucho ama.” Ojala todos estemos conscientes de que a todos nosotros se nos ha perdonado mucho. Y todo esto por su gracia y misericordia.

Gracia

En la Biblia, la palabra “gracia” tiene varios significados o aplicaciones. Segun el diccionario Vine, la palabra hebrea janan (gracia) significa “ser misericordioso, considerado; favorecer.” Por lo general, este término sugiere un “favor” que se hace, a menudo inesperado e inmerecido. Janan puede expresar “generosidad”, un regalo del corazón (Sal. 37.21).

En el griego, el término gracia (caris) tiene viarias: a) objetivo, aquello que otorga u ocasiona placer, delicia o causa una actitud favorable; se aplica por ej., a la belleza o a la gracia de la personalidad (Lc. 2.40); sus actos (2 Co. 8.6), o manera de hablar (Lc. 4.22). b) subjetivo: 1) por parte del otorgador, la disposición amistosa de la que procede el acto bondadoso, gracia, bondad, buena voluntad. 2) por parte del receptor, una conciencia del favor recibido, un sentimiento de gratitud (p. ej., Ro. 6.17: “gracias”). c) en otro sentido objetivo, el efecto de la gracia, el estado espiritual de aquellos que han experimentado su ejercicio, bien sea: 1) un estado de gracia (p. ej., Ro. 5.2; 1 P 5.12), o 2) una prueba de ello en los efectos prácticos, actos de gracia (p. ej., 1 Co. 16:3).

Misericordia

En el hebreo, misericordia (jesed) significa “bondad; amor constante; gracia; misericordia; fidelidad; devoción.” Este vocablo se usa 240 veces en el Antiguo Testamento. Según el Diccionario Vine, no hay una sola palabra en castellano que capas de captar los matices del original. La frase que tal vez más se aproxima es “amor constante.” En griego, eleos “es la manifestación externa de la compasión; da por sentado la necesidad en aquel que la recibe, y recursos adecuados para afrontar la necesidad de parte de aquel que la recibe.

Me gusta como en la pagina de Internet “Acts17-11.com” definen la misericordia al compararla con la gracia.

  • 1) La misericordia — no recibir lo merecido (castigo)/castigo suspendido.
  • 2) La gracia — obtener algo que no mereces/favor inmerecido.

Quiero hablar en detalles acerca de cada una de estas palabras.

La Palabra de Dios nos muestra como recibimos la justificación. La justificación es Dios haciéndonos justos y esto lo recibimos por su gracia (Ro. 3:24). Es regalo de Dios, no podemos ganarlo con nuestras obras. Isaías declara que nuestras justicias son como trapo de inmundicia (Is. 64:6). Muchos de nosotros después de haber recibido la salvación no entendemos el valor de ella y el significado de la justificación.

Es como un criminal que siendo culpable de los crímenes mas horribles, sin merecer misericordia ni perdón, de pronto sea perdonado por el juez. Pero este perdón no viene de gratis, alguien tiene que pagar. Porque la justicia debe ser satisfecha. Entonces, como puede el juez perdonar a este criminal y a la vez satisfacer las demandas de la justicia. El juez, en un acto de amor tan profundo por el culpable, decide sentenciar a su hijo, el cual también se ha entregado por amor. El Padre y el Hijo junto al Espíritu Santo están envueltos en la obra de la Salvación del hombre.

En Juan 3:16 se nos explica porque Dios hace esto. “Porque de tal manera…”, es decir, tan grande fue su amor por nosotros que dio a su hijo único. Aunque no somos salvos por obra hay algo que nos toca hacer. Jesús dijo: “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.” El Padre dio a su Hijo, pero el beneficio del perdón lo reciben los que creen en él. Juan 1:16-17 declara: “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”

Efesios 2:4 dice que Dios es rico en misericordia. El Salmo 57:10 dice: “Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad.” En estas palabras recibimos revelación de lo abundante que es la misericordia de Dios.

Cuando meditamos en esto, que mas podemos hacer sino alabar y glorificar al Señor. Debemos ser conscientes de cuan paciente y misericordioso es Dios para con nosotros. Solo nos queda decir, “Señor, muchas gracias.”

LA NECESIDAD DE OBREROS

¿ Sabía usted que desde el nacimiento de la iglesia, siempre ha habido falta de más obreros que trabajen para Dios?

36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Mateo 9:36-38

Este ruego al Señor de la mies, no era para los creyentes del tiempo de Cristo solamente. Hoy más que nunca la Iglesia debe pedir con fervor que Dios levante una nueva generación de obreros y líderes llenos del Espíritu Santo.

La necesidad de hombres y mujeres preparados para el ministerio nos debe motivar a preparar obreros que continúen pasando la antorcha del Evangelio hasta cumplir con la gran comisión (Mateo 28:19-20).

Para capacitar correctamente a los hermanos que desean liderazgo, es importante definir qué es un líder. “El término “líder” proviene del inglés leader, y hace referencia a conducir, guiar, dirigir, dirigente o jefe.”

“Un líder es el individuo de un grupo que ejerce una mayor influencia en los demás, se le considera jefe o orientador, éste presenta la habilidad de convencer a otros de que trabajen con entusiasmo para lograr los objetivos definidos.

En la mayor parte de los grupos (partido político, religioso, sociedad, club deportivo, etc.) existe un líder, que se caracteriza por ocupar la posición más elevada dentro del grupo.” https://conceptodefinicion.de/lider/

Estas palabras nos muestran que el término líder no es el mejor para referirse a los que dirigen la obra de Dios. La Biblia enseña que los ministros están llamados a servir, no a jefear la grey del Señor.

Jesús, nuestro modelo

Simon Peter said to Him, ‘Lord, wash not only my feet, but also my hands and my head!’ Jesus replied, ‘The one who has bathed needs only to wash his feet, but is completely clean. – Slide 9

Filipenses 2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

En estos versículos encontramos que aún el Hijo de Dios tuvo que humillarse para poder servir al Padre, y salvar la raza humana. El versículo cinco dice que en Jesús hubo un sentir. En otras palabras, tuvo una actitud de humildad que le permitió tomar la forma de siervo, humillandose hasta lo maximo, y haciéndose un poco menor que los ángeles que había creado.

No podremos ser líderes efectivos si nuestro deseo es la grandeza. Cuando Santiago y Juan le pidieron a Jesús el poder sentarse a su derecha e izquierda cuando venga su Reino, el Señor les enseñó cómo se obtiene la verdadera grandeza.

Mateo 20:26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Los pensamientos de Dios son más altos que los del hombre. Para el hombre, solo los que han adquirido poder y renombre son grandes. Pero para Dios, los quebrantados y humildes de espíritu son dignos de estar en su presencia.

sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Juan 13:3-5

Uno de los momentos más preciosos en las Escrituras, es cuando el Señor Jesucristo le lavó los pies a sus discípulos. Se han escrito tantos libros y comentarios de ese momento, pero a pesar de esto, cuán difícil es apreciar lo que hizo nuestro Señor.

El versículo tres es tan impactante, porque revela qué pensaba Cristo antes de quitarse su manto, y ceñirse la toalla. Él tuvo estos tres pensamientos: 1) sabía que el Padre le había entregado todo, 2) que había salido de Dios, y 3) que pronto iba a estar con Dios.

Sus pensamientos revelan su seguridad en su identidad. Esa seguridad le permitía servir a sus siervos y lavar sus pies sin aferrarse a su posición de autoridad sobre ellos. ¡Qué gran ejemplo de humildad en el liderazgo!

Mi Deseo

He sido movido a escribir esta entrada por un deseo ardiente en mi corazón. Mi deseo es concientizar a los creyentes acerca de la necesidad de obreros en la iglesia del siglo 21.

Quiero ver un despertar en la juventud cristiana. Que el Espíritu Santo encienda una llama que los mueva a buscar su presencia, y que prediquen el Evangelio con fervor.

Únete a esta oración.

SALMO 23

shepherds-sheepEl Salmo 23 es una de las citas bíblicas más conocidas en el mundo. Muchos de nosotros lo sabemos de memoria, mientras que otros solo lo utilizan para recuerdos de funerales, o como un amuleto de buena suerte, entre otras cosas. Pero a pesar de que es muy conocido, muchos no conocen el verdadero poder de sus palabras.

A través de los años, este salmo ha sido una fuente de refrigerio y fortaleza para mi alma, especialmente en los momentos más difíciles de mi vida. Y es por esta causa que deseo exponer la luz que emana de estos versículos, y espero que sean de bendición para su vida.

El versículo uno dice:
1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

Aquí encontramos que David hizo una declaración acerca de quién era Dios para él. En sus palabras de inspiración, él comenzó utilizando el nombre sagrado de Dios revelado en su palabra.

Jehová, del hebreo yehôvâh: (el) auto existente o eterno (YHVH). Esta es la definición o traducción más conocida en la teología bíblica, aunque no la única. El profundo significado de su nombre no se puede alcanzar a través de dicionarios o comentarios bíblicos.

Sin embargo, lo poco que entendemos acerca de su nombre es suficiente para motivarnos a confiar en él como Pastor. No dependemos de un ser creado para nuestro sustento y protección, sino que dependemos de aquel de quien dependen todas las cosas.

Cuando usted se da cuenta de que el “Gran YO SOY”, el Eterno Dios pastorea su vida, se sentirá confiado y seguro en medio de la prueba. Cuando esté en medio de pruebas y tribulaciones, podrá descansar en sus promesa.

La otra palabra clave es “mi pastor.” ¿Qué es un pastor? ¿Cuales son sus funciones?

Un pastor debe cuidar de un rebaño de ovejas o ganado, proveyendo sustento y protección. Ahora, cuando David declara que Jehová es su pastor, lo que él está diciendo es: “el YO SOY, el Dios Eterno, Él me alimenta, Él me protege, Él me guarda, Él me guía, Él me da lo que yo necesito, Él cuida de mi.”

David sabía muy bien lo que era un buen pastor, porque antes de ser rey, este era su oficio. En 1 Samuel 17:36-37, David relata como Dios lo libró de las de las garras del león y del oso cuando protegía sus ovejas.

Si un hombre débil e imperfecto puede hacer cosas semejantes, cuanto más nuestro Dios cuidará de nosotros.

Jesús dijo: “el buen pastor su vida da por las ovejas.” Él vivió al pie de la letra estas palabras cuando fue a la cruz para darnos, por medio de su sangre, salvación y vida eterna.

Al conocer la fidelidad de Dios en su vida, David podía decir “nada me faltará.” Un pastor malo podría descuidarse de las ovejas a su cuidado, pero nuestro pastor celestial no va a fallar en darnos lo necesario en esta vida.

Es obvio que esta no es una promesa de ausencia de problemas y dificultades en nuestro andar con Dios. Más bien, es una promesa de confianza en la providencia de Dios, quien no nos dejará ser probados más allá de nuestras fuerzas.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Como parte de sus responsabilidades, el pastor debía sacar las ovejas a los lugares donde se encontraba el pasto. Las ovejas son animales que no saben como sobrevivir, sino no son guiadas al lugar de su alimento.

Ahora bien, algo interesante en esta escritura es que Dios nos lleva a pastos delicados no solo para alimentarnos, sino para hacernos descansar. El verbo “descansar”, en hebreo rabat, se puede traducir como reclinar, reposar, acostar. O sea, lo que David nos dice es “Jehová me hará recostarme, o reclinarme.”

En un sentido espiritual, esto significa que en los momentos en que estamos cansados por las batallas en el espíritu, el Señor Jesús nos dará su reposo restaurador. A través de la guía del Espíritu Santo, Él nos conducirá a los delicados pastos de Su palabra.

Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

El verbo confortar tiene diferentes definiciones, pero en este contexto, confortar se refiere a restaurar y refrescar. En el alma humana se encuentran la voluntad, los sentimientos, y el intelecto. Cada una de estas áreas del ser humano necesita refrigerio espiritual, porque frecuentemente son golpeadas por los dardos de fuego del maligno.

En cuanto a la promesa de la guía de Dios, así como las ovejas se pierden fácilmente sin la dirección del pastor, nosotros también nos podemos extraviar de la justicia sin la guía del Señor.

Gracias a nuestro Señor Jesucristo, en el nuevo pacto de gracia el buen Pastor nos dirige por el Espíritu de Dios que mora en nosotros (Juan 16:13; Romanos 8:14).

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

El valle de sombra de muerte no es un lugar geográfico que podamos señalar. Este valle puede ser un momento de gran dificultad en nuestras vidas. Puede ser una experiencia de dolor profundo en el corazón. Hay tantos valles de sombra de muerte.

A pesar del terror de ese valle, David no temía pasar por ese lugar tenebroso, no porque fuera fuerte y valiente, sino porque Dios estaba a su lado para defenderlo. La presencia de Dios es fuente de confianza y seguridad.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Aquí podemos ver la ternura de nuestro Dios. El Señor ama tanto a sus ovejas que se encarga de preparar un banquete que puedan disfrutar delante de sus adversarios.

Para mi esto significa que cuando Dios nos bendice, el diablo y sus demonios, observan llenos de envidia cómo Dios cuida de nosotros.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Antes de su muerte, Moisés le leyó al pueblo de Israel las bendiciones y maldiciones escritas en la Ley. Les advirtió que su obediencia iba a determinar cuál de estos dos los seguiría.

Si la gente obedecía los mandamientos del Señor, todas las bendiciones que prometió les iban a seguir a todas partes.

David creyó a las promesas de la Palabra y estaba seguro que al andar en ella, Dios le daría bien y misericordia siempre.

“El bien y la misericordia son los viandas básicas de la mesa preparada por Dios para él. El hombre necesita el bien para suplir todas sus necesidades, y la misericordia para cancelar todos sus pecados.” Preacher´s Homiletical