LAS BATALLAS MENTALES

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)

En su libro “El Hombre Espiritual”, Watchman Nee muestra el peligro de cederle lugar o bases a los espíritus malignos para que operen en la mente. Dice que la pasividad es la base más seria de todas. Cuando el hijo de Dios no usa su mente en la libertad que ha recibido a través del evangelio de Cristo, perderá esa libertad cayendo bajo el control del enemigo.

Según Nee, los síntomas de una mente pasiva son:

Pensamientos fulgurantes

Cuando una mente se ha sumido en la pasividad va a recibir muchos pensamientos inyectados desde fuera, nociones que son impuras, blasfemas o confusas. Aunque la persona rechaza las sugerencias del enemigo, se ve impotente para detenerlas. Los pensamientos que vienen a su mente son como un río impetuoso que no se puede detener.

Imágenes

Satanás también puede proyectar imágenes en la pantalla de la mente de un creyente. Algunos creyentes con mentes pasivas pelean con cosas horribles que le llegan a su mente. Algunas veces las imágenes que se ven pueden ser muy claras. Esto ocurre porque el creyente ha perdido el control de su imaginación.

Sueños

Hay sueños naturales y sobrenaturales. Sabemos que hay sueños que vienen de parte de Dios, pero a veces podemos catalogar un sueño como de origen divino cuando en realidad se origina en las fuerzas espirituales malignas. La mente pasiva puede recibir muchos sueños engañosos con el fin de traer confusión o temor.

Insomnio

La aflicción del insomnio tiene a veces causas naturales, y en casos especiales, Dios puede quitar el sueño de los santos para utilizarlos en la oración intercesora. Pero cuando la mente del creyente es pasiva, el enemigo usara el insomnio trayendo a la mente del hombre todo tipo de pensamiento para mantenerlo ocupado en lo carnal y causar en su cuerpo un desbalance químico. Esto causara que el creyente este desanimado, emocionalmente fuera de control, y siempre fatigado.

Olvidos

El ser privado del poder de la memoria es otra evidencia de pasividad en la mente. La persona en esa condición sufre de olvidos constantemente. Se olvida incluso de lo que acaba de hacer o decir.

Falta de concentración

No todo el mundo tiene el mismo poder de concentración, pero cuando la mente de alguien esta bajo el ataque del enemigo muchas veces pierde el poder de concentración mental. Algunos parecen totalmente impotentes para concentrarse cuando tratan de pensar, otros están mejor pero sus pensamientos se desvanecen por todas partes después de unos momentos de concentración sobre una cuestión particular. Especialmente durante los momentos de oración, lectura de la Biblia o escuchando los mensajes de los cristianos descubren que sus pensamientos van de un sitio a otro.

Inactividad

Cuando la mente del creyente es atacada arduamente pierde la capacidad de pensar. Cae casi enteramente en las manos de los espíritus malignos, de modo que él mismo ya no sirve para nada. La inactividad de este tipo discrepa claramente con el tipo ordinario. Si la mente de uno esta quieta puede ser activada cuando la persona quiere.

Vacilación

Cuando la mente de un creyente es dominada por los poderes enemigos sus pensamientos no son de fiar en modo alguno, puesto que la mayoría de ellos proceden de los espíritus malignos.

Locuacidad

Aquellos cuyas mentes están bajo el ataque de Satanás, con frecuencia evitan las conversaciones porque no pueden concentrarse para escuchar. Sin embargo, estas personas suelen ser muy locuaces. Sus cabezas están rebozando de tantos pensamientos que no pueden evitar tener su boca llena de palabras.

La obstinación

El que ha caído en la pasividad mental rehusa escucha cualquier razón o evidencia una vez ha hecho su decisión.

El síntoma de los ojos

Una mente que es pasiva y atacada por los espíritus malignos puede ser identificada por medio de los ojos. Los ojos del hombre revelan su mente mejor que cualquier otra parte del cuerpo.

EL PENSAMIENTO Y LA EMOCIÓN

En la meditación bíblica de hoy vamos a finalizar con el tema de “el creyente y las emociones”, y a la misma vez, comenzaremos un nuevo tema sobre la mente del creyente. Podemos lograr ambos propósitos en esta lección porque veremos que nuestras emociones pueden ser afectadas por nuestros pensamientos.

Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.(Proverbios 23:7a)

Esta porción de la palabra de Dios nos muestra que el pensamiento del hombre puede indicacar como es su carácter. Por lo cual, es importante que como cristianos estemos velando la calidad del pensamiento que viene a nuestra mente. Es decir, que si permitimos que pensamientos malignos residan en nuestra mente, también nuestro comportamiento será maligno. Si por el contrario nuestra mente persevera en el Señor, Dios promete guardarnos en completa paz (Isaías 26:3).

I. Relación entre el pensamiento y la emociones

Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? (S. Lucas 24:37, 38)

Aunque no siempre nuestras emociones son afectadas por nuestros pensamientos, hay veces en que lo que sentimos es un resultado de lo que hemos permitido en nuestra mente. Cuando nuestro Señor Jesucristo se presentó a sus discípulos después de haber resucitado, ellos no podían creer que era su Señor. Vino temor y turbación al corazón de ellos al pensar que veían espíritu. También a nosotros, muchas veces, nos llega un pensamiento mentiroso que contradice la verdad de la palabra de Dios. El resultado es que el pensamiento afecta nuestro estado de ánimo y emoción. La pregunta que Jesús le hizo a sus discípulos es para nosotros también. ¿Por qué vienen a nuestro corazón estos pensamientos? Si encontramos la respuesta podremos corregir nuestra mente y sentimientos por la palabra de Dios.

II. La vanidad de la mente sin Cristo

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; (Efesios 4:17, 18)

Como cristianos nacidos de nuevo no debemos andar como aquellos que no tienen al Señor en sus corazones, pensando lo que es desagradable a Dios. Cuando leemos la palabra vanidad en este texto debemos entender que el significado de la misma en esta escritura no es para referirse al orgullo o la altivez. En las Escrituras la palabra vanidad se refiere a aquello que es inútil, falto de verdad y de pertinencia. Cuando nuestra mente aloja razonamientos que contienen falsedad y mentiras no podemos vivir una vida cristiana victoriosa.

III. Renovación

y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (Efesios 4:23)

La ciencia moderna sabe mucho acerca del cerebro pero aun ignora mucho acerca de la mente. Un psiquiatra no puede verla con rayos x, ni puede conocer que forma o estructura posee. Pero en la palabra de Dios aprendemos un secreto muy importante; la mente del creyente necesita ser renovada. La necesidad de renovación implica la existencia de deterioro o fatiga en nuestro razonamiento. El ataque de los espíritus malignos y los deseos de la carne que constantemente nos asedian, causan un cansancio mental que nos lleva a pensamientos vanos e impuros. Efesios 4:23 nos enseña que tenemos la capacidad de renovarnos por el poder del Espíritu Santo. Depende de nosotros. Es nuestra responsabilidad hacerlo.

 

LAS MANIFESTACIONES PARANORMALES

El aumento de fenómenos paranormales en nuestra sociedad moderna es una señal más de que estamos viviendo en los tiempos del fin. Ante esta realidad que no podemos ignorar, la Iglesia de Cristo debe levantarse con el poder del Espíritu Santo para proclamar al mundo que sólo nuestro Señor Jesucristo puede llenar el vacío en el corazón humano.

Lo paranormal (del griego para, “al lado” o “al margen”, y el adjetivo “normal”) se refiere a todo fenómeno que no puede ser explicado o entendido por los diferentes campos científicos. Es decir que esta palabra puede aplicarse a manifestaciones sobrenaturales que vengan del bien o del mal.

No obstante, en la mayoría de las veces que se utiliza este término, nos referimos a fenómenos que se originan en el ámbito de la maldad y lo misterioso, a todo lo que tiene que ver con el ocultismo. También es necesario aclarar que muchos de los fenómenos que son populares en muchos lugares, son sólo mitos y leyendas urbanos.

Los fenómenos más conocidos son:

  • Apariciones de fantasmas
  • Poltergeist/movimiento de objetos
  • Levitaciones
  • Apariciones de espíritus
  • Psicokinesis
  • Percepción extrasensorial (entre otros)

Siempre han existido fenómenos paranormales a lo largo de la historia humana, pero hoy en día existe, no sólo un incremento de tales fenómenos, sino también un deseo y curiosidad en la gente de ver y conocer lo sobrenatural.

La popularidad de películas como Actividad Paranormal, La Posesión, Historia de Horror; asimismo, shows de televisión como Ghost Hunters, Paranormal Witness, entre otros, demuestran que el reino de las tinieblas esta en un avivamiento en el ataque directo contra nuestras almas.

Sabemos que las películas no son algo real y que no podemos confiar en lo que vemos en la T.V. Pero la Biblia dice en 1 Juan 5:19 que “el mundo entero está bajo el maligno”, lo que indica que los medios masivos de comunicación están bajo el control de Satanás y él los utiliza para promover su reino. Él influye en lo que los programadores de televisión y los productores de Holywood presentan a la sociedad.

Para muchos, no hay nada malo en creer en las artes ocultas, y al mismo tiempo creer en Dios y la Santa Biblia. Pero cuando analizamos las enseñanzas que nos da el Señor a través de su palabra, vemos claramente el rechazo de Dios hacia esas prácticas paganas. Nuestro Dios ha dejado ordenes claras en cuanto a su rechazo hacia las practicas ocultistas.

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios (Deuteronomio 18:10-14).

Como hijos de Dios no tememos a las fuerzas del mal, pero somos llamados a ser luz en las tinieblas. Cuando la Iglesia se oculta tras sus cuatros paredes, Satanás gana ventaja engañando a las almas que están sedientas por la verdad. Vamos, pues, adelante con Cristo. Proclamando su poder con el armamento espiritual que nos ha sido dado.

La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. (Romanos 13:12)