EZEQUIEL 38

Ezequiel 38:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él, 3 y di: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal. 4 Y te quebrantaré, y pondré garfios en tus quijadas, y te sacaré a ti y a todo tu ejército, caballos y jinetes, de todo en todo equipados, gran multitud con paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas; 5 Persia, Cus y Fut con ellos; todos ellos con escudo y yelmo; 6 Gomer, y todas sus tropas; la casa de Togarma, de los confines del norte, y todas sus tropas; muchos pueblos contigo.

La profecía de Gog y Magog es una de las profecías más intrigantes de las Escrituras. Ella anuncia la invasión de Israel por una confederación de varias naciones encabezadas por un misterioso líder. La Biblia dice muy poco acerca de Gog y Magog, por lo que esta profecía es difícil de analizar. Su mayor dificultad está en discernir el tiempo de su cumplimiento. Es decir, ¿qué lugar ocupa esta profecía en los acontecimientos por venir?

Otro punto de debate entre los eruditos es cuál es la tierra de Magog. Aunque la mayoría de los estudiosos identifican este territorio con la Rusia moderna, otros identifican a Magog con Turquía, Irak o Irán. Veamos si el texto bíblico proporciona evidencia para apoyar una de estas interpretaciones.

Profecía contra Gog

Generalmente, las profecías del Antiguo Testamento contra ciertas naciones, fueron dadas por haber hostigado a Israel. A traves de los profetas, el Señor anunció el castigo que vendría sobre ellas por sus acciones contra el pueblo de Dios. Pero en el caso de Gog, un personaje misterioso, al igual que su territorio, no se registra que haya invadido a Israel previamente. Así que, la invasión que se anuncia en Ezequiel 38, vendrá de una nación lejana, con aliados lejanos.

Ahora, en cuanto al cumplimiento de la profecía, Apocalipsis 20:8-9 revela que la guerra de Gog y Magog contra Israel será al final del milenio. Pero hay razones para creer que la profecía de Ezequiel y la de Apocalipsis son diferentes eventos proféticos.

Otro punto importante, no debemos confundir la guerra de Gog y sus aliados con la guerra de Armagedón, la cual tendrá lugar al final de la gran tribulación, dando inicio al reino milenial de Cristo.

¿Dónde está Magog?

Flavio Josefo 36 – 100 D.C.

En su libro Antigüedades, historiador judío Flavio Josefo dice que Magog era un pueblo bárbaro que habitaba en el norte, entre el mar de Asov y los montes Cáucaso, entre los mares Negro y Caspio.

En el versículo dos el Señor se dirige a Gog, el príncipe soberano. El término «soberano» se traduce como «jefe» en la Versión Autorizada en inglés. Se deja sin traducir como nombre propio en la Versión Revisada. Algunos han supuesto que los rusos se refieren aquí, como una de las tres tribus escitas de las cuales Magog era el príncipe. Invadieron la tierra de Judá en los días de Josías. Heródoto, el historiador griego, dice: «Durante veintiocho años los escitas gobernaron Asia, y las cosas se pusieron patas arriba por su violencia y desprecio». También en la Septuaginta, que es la versión griega del Antiguo Testamento, la palabra “soberano” (hebreo rō’š) se traduce como “Rosh.”

Sin embargo, el erudito Delitzch prefiere traducir la palabra como Rasch. Este es un nombre antiguo de una nación cerca de Elam, junto al Golfo Pérsico. Si esta interpretación es correcta, este pueblo estaba cerca de Babilonia y Persia, que actualmente conocemos como Irak e Irán. De todas formas, el contexto del capítulo 38 no apoya esta interpretación.

El versículo 3 nos muestra que Dios atraerá a Gog y sus ejércitos para invadir a Israel. Más adelante veremos que el propósito del Señor será glorificar su nombre entre las naciones.

Los Aliados de Magog

  • Persia – Irán
  • Cus – Etiopía y Sudán
  • Fut – Libia, Argelia, Tunicia
  • Gomer – Turquía
  • Togarma – Armenia

Podemos encontrar el origen de estas naciones en la genealogía de los hijos de Noé en Génesis 10.

https://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis+10&version=RVR1960

El Tiempo de la Invasión

Hay quienes han tratado de vincular la profecía de Ezequiel 38 con otros eventos del pasado de Israel. Pero el versículo 8 arroja luz en cuanto al tiempo en que se cumplirá esta profecía. Vemos que dice «al cabo de los años», es decir, en el tiempo del fin. Esto es confirmado en el versículo 16 donde la expresión es «al cabo de los días.

Es por esto que algunos creen que Gog es la bestia del Apocalipsis, y que sus aliados son los ejércitos que se reunirán en el valle de Meguido, conocido también como Armagedón. Si bien es cierto que hay similitud entre ambas profecías, también es cierto que hay diferencias importantes.

  • Primero, en Apocalipsis 16:14-16, los espíritus malignos van a incitar a todos los reyes de la tierra para la batalla. En Ezequiel 38 se menciona cinco aliados principales.
  • Segundo, la bestia y sus ejércitos serán destruidos con la espada que sale de la boca del Cordero en Apocalipsis 19:17-21. Pero en Ezequiel, Gog y sus aliados será derrotados con la manifestación del poder y la presencia de Dios.
  • Tercero, en libro de Apocalipsis, Gog y Magog representan a las naciones que se levantarán contra el reino de Cristo al final del milenio (Ap. 20:7-10).

Salvados por la mano de Dios

En los versículos 19-20 el Señor revela que anquel tiempo, Él hará temblar la tierra, los peces del mar, y aún las aves del cielo con el poder de su presencia.

Ezequiel 38:19 Porque he hablado en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel; 20 que los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y toda serpiente que se arrastra sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la faz de la tierra, temblarán ante mi presencia; y se desmoronarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá a tierra.

Dios salvará a Israel milagrosamente, y cuando esto ocurra todas las naciones sabrá que Jehová es Dios. El versículo 23 nos revela el propósito de Dios en este evento profético. «Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido ante los ojos de muchas naciones; y sabrán que yo soy Jehová.«

HABACUC 3

En el capítulo 3 tenemos la oración que Habacuc levanta intercediendo por su pueblo. Esta es una oración que contiene más alabanza al Señor que peticiones.

El profeta comienza con plegarias, luego hace un recuento de las obras de Dios, y termina con una declaración de fe y confianza que ha sido de inspiración y fortaleza para muchos de nosotros.

1 Oración del profeta Habacuc, sobre Sigionot.


El diccionario Holman Bible Dictionary da la siguiente definición para Sigionot: Transliteración de un término hebreo técnico utilizado en los títulos de salmos (Salmo 7:1 ; Habacuc 3:1 ).


Traducciones sugeridas incluyen, “frenético” o “emocional.” Algunos piensan que el significado básico es “divagar” en referencia al estilo divagante del pensamiento o melodía o las expresiones de lamento desconectadas.


2 Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.
Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,
En medio de los tiempos hazla conocer;
En la ira acuérdate de la misericordia.


El anuncio de que los Caldeos atacarían a Judá y Jerusalén como un juicio contra la maldad que había en el pueblo, causó ansiedad y gran preocupación en el profeta Habacuc.


Pero en medio de estos sentimientos que lo abatían, él pudo clamar a favor de la obra de Dios en su pueblo. Su oración era por un avivamiento; que la gente dejara el pecado, y conociera la obra de Dios en ellos.


3 Dios vendrá de Temán,
Y el Santo desde el monte de Parán. Selah
Su gloria cubrió los cielos,
Y la tierra se llenó de su alabanza.


Según el comentario de Jameson Fausset Brown, Temán y Parán son ciudades adyacentes al monte Sinaí, y por lo tanto, son asociadas con la entrega de la Ley dada por Dios (Deut. 33:2). Habacuc también recuerda las palabras del Salmo 68:7-8. La manifestación de su gloria inspira la alabanza universal.


4 Y el resplandor fue como la luz;
Rayos brillantes salían de su mano,
Y allí estaba escondido su poder.


El profeta describe en forma poética la manifestación de la gloria de Jehová cuando descendió sobre el monte Sinaí (Éxodo 24:16). Los rayos que salían de sus manos no eran el reflejo de otra fuente de luz. De sus manos emana poder, pero la esencia y naturaleza de su poder está escondidas a nuestra entendimiento.


5 Delante de su rostro iba mortandad,
Y a sus pies salían carbones encendidos.


El diccionario Strong define mortandad del vocablo hebreo deber, como pestilencia, en el sentido de destrucción. Esto, obviamente, nos habla de lo que enfrentan los enemigos de Dios al enfrentarse a Él.


En esa escritura dice qué sucedía con la superficie que era pisada por los pies de Dios. En Éxodo 24:10 encontramos que cuando el Señor se manifestó a Moisés y los líderes del pueblo, había un embaldosado o pavimento de zafiro debajo de sus pies. El profeta pudo haber sido inspirado por las palabras del Salmo 18:8.


6 Se levantó, y midió la tierra;
Miró, e hizo temblar las gentes;
Los montes antiguos fueron desmenuzados,
Los collados antiguos se humillaron.
Sus caminos son eternos.

Vea el Salmo 114:1-4.


Desde este versículo 6 hasta el versículo 15 se hace un recuento de las proezas que Dios había hecho en la naturaleza y las naciones.


7 He visto las tiendas de Cusán en aflicción;
Las tiendas de la tierra de Madián temblaron.

El versículo 7 puede ser una referencia a Números 31:1-5.


8 ¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos?
¿Contra los ríos te airaste?
¿Fue tu ira contra el mar
Cuando montaste en tus caballos,
Y en tus carros de victoria?
9 Se descubrió enteramente tu arco;
Los juramentos a las tribus fueron palabra segura. Selah
Hendiste la tierra con ríos.
10 Te vieron y tuvieron temor los montes;
Pasó la inundación de las aguas;
El abismo dio su voz,
A lo alto alzó sus manos.
11 El sol y la luna se pararon en su lugar;
A la luz de tus saetas anduvieron,
Y al resplandor de tu fulgente lanza.

El versículo 11 nos recuerda el milagro que Dios hizo con Josué. Dice la Biblia que Israel estaba en batalla contra los amorreos y Josué ordenó al sol y a la luna detenerse en el cielo (Josué 10:12-13).


12 Con ira hollaste la tierra,
Con furor trillaste las naciones.
13 Saliste para socorrer a tu pueblo,
Para socorrer a tu ungido.
Traspasaste la cabeza de la casa del impío,
Descubriendo el cimiento hasta la roca. Selah
14 Horadaste con sus propios dardos las cabezas de sus guerreros,
Que como tempestad acometieron para dispersarme,
Cuyo regocijo era como para devorar al pobre encubiertamente.
15 Caminaste en el mar con tus caballos,
Sobre la mole de las grandes aguas.


Habacuc narró las proezas y milagros que Dios había hecho para salvar a Israel en el pasado, y así, recordó las obras que Dios hizo a favor de su pueblo. Con esta actitud el profeta combatía el temor que lo había abrumado anteriormente.


16 Oí, y se conmovieron mis entrañas;
A la voz temblaron mis labios;
Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí;
Si bien estaré quieto en el día de la angustia,
Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.


La noticia de la futura invasión que vendría de Babilonia conmovió profundamente a Habacuc, tanto así que, parece ser que llegó a enfermarse físicamente. Sin embargo, él decidió estar tranquilo en el día en que la invasión viniera contra su pueblo. Él podía estar tranquilo porque su gozo estaba en el Señor.


17 Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;


En este versículo menciona los productos más importantes en la canasta familiar de los tiempos bíblicos. El ciudadano común del medio oriente dependía de cada uno de estos elementos para poder mantenerse él y su familia.


Los higos, las uvas, el aceite y las olivas, los frutos de la tierra, las ovejas con su lana y su leche, y las vacas con su carne y su leche, tenían una gran importancia en la economía de los tiempos bíblicos.


18 Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.


Lo que Habacuc nos dice es que a pesar de que la economía nacional colapsara, causando así una escasez de las cosas mas necesarias para él y su pueblo, él decidía mantener su gozo en el Señor. Él se iba a alegrar en medio de la tormenta que se avecinaba, porque su alegría y gozo no se basaban en las circunstancias, sino en Jehová el Señor de los ejércitos.


19 Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas.

Este último versículo sirve de aliento y consuelo para los que nos afligimos al ver la condición de este mundo, y sabemos que cosas peores vendrán sobre la tierra. Cuando nos sintamos tristes y desanimados, recordemos que del Señor viene nuestra fortaleza.

HABACUC 2

En el capítulo 1, Dios respondió a la primera pregunta del profeta, ¿por qué Dios no castigaba el mal entre su pueblo? Resulta que el Señor iba a usar a los caldeos para juzgar el pecado de Judá. La invasión babilónica les quitaría la libertad y la prosperidad. Y como resultado de esto, el pueblo sería libre de la idolatría. 

Sin embargo, la respuesta de Jehova perturbó profundamente al profeta. Habacuc no podía entender lo que oía. Se preguntaba, ¿cómo podría un Dios justo usar a los más malvados para castigar a los menos malvados?

Después de orar a Dios no tuvo más remedio que esperar su respuesta. Decidió estar en  vigilia, como un centinela en una torre, esperando una revelación. Esperaba con atención para no perder el mensaje de Dios.

En su respuesta a Habacuc, Jehová le dijo al profeta que escribiera la visión en tablas para que el mensaje fuera visible para el pueblo.

Según el Comentario de Fausset Brown, las tablas estaban hechas de madera de boj en la que grababan asuntos nacionales, usando una pluma de hierro, y luego colgaban en público, en las casas de los profetas o en el templo, para que los transeúntes pudieran leerlas.

Compárese Lucas 1:63, Y pidiendo una tabla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos quedaron asombrados.

Al decirle a Habacuc que publicara la visión para el pueblo, Jehová dio a todos los que la leían la oportunidad de escapar del juicio.

Uno de los propósitos de la profecía es alertar a la gente. Se les anuncia lo que vendrá para que puedan prepararse y salvarse.

En el capítulo 2:3, Dios advirtió que el cumplimiento de la profecía no sería inmediato, pero enfatizó que era un hecho inquebrantable.

Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

En cuanto a la pregunta sobre los malvados y los menos malvados, Jehová respondió: He aquí el soberbio, su alma no es recta en él; mas el justo por su fe vivirá.

En otras palabras, aunque los caldeos traerían devastación por todas partes y se jactarían sobre los judíos, quien tuviera fe en su Dios iba a vivir.

Hebreos 11: 1 nos dice que la fe es la certeza de lo que se espera, la evidencia de lo que no se ve. Vivir por fe da la certeza de que Dios hará lo que ha prometido sin depender de lo que podamos ver.