JUDAS 1:8-10

8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. 9 Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. 10 Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales (Judas 1:8-10)

flame
Habiendo dado algunos ejemplos de la apostasía y sus  consecuencias, Judas vuelve a referirse a los hombres que mencionó en el versículo 4, quienes  se han infiltrado en la iglesia para traer engaño y división.

Él les llama “soñadores” porque esta suele ser una de las características de los engañadores, los que surgen con un mensaje diferente al evangelio de Cristo. Casi siempre se introducen a la congregación o al creyente que desean conquistar, con un sueño o una visión «fresca» para la iglesia.

I. El pecado de los soñadores apóstatas

Judas dice que así como los rebeldes de Israel, o los ángeles caídos, o las ciudades de Sodoma y Gomorra, estos soñadores mancillan la carne. Mancillar significa manchar, contaminar.

En el Nuevo Testamento la palabra carne casi siempre se utiliza para referirse a la naturaleza pecaminosa del ser humano, o a los deseos malignos en nuestros cuerpos. Pero en esta ocasión la connotación tiene que referirse simplemente al cuerpo humano, ya que la naturaleza caída de la carne está siempre en contra del Espíritu.

¿Cómo se contamina el cuerpo o la carne?

Hay pecados que son contra el cuerpo, especialmente el de la fornicación. 1 Corintios 6:18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. Vemos por esta escritura que el que fornica no simplemente le hace daño a su hombre interior, sino que aun su cuerpo físico es dañado por el pecado.

2 Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

II. Rechazo de la autoridad

La palabra autoridad en este texto viene del griego kuriotes que se puede traducir dominio, gobernadores, señorío. Es muy difícil que un apóstata logre arrastrar seguidores de alguna congregación sin levantarse en contra de los líderes que Dios ha puesto sobre su pueblo. Cuando alguien rechaza las autoridades dentro y fuera de la iglesia, debemos tomar en cuenta tal comportamiento como una señal de rebeldía.

Hay muchas personas que no quieren saber de la autoridad, sea esta en el mundo, o dentro de la iglesia. Sin saberlo, estas personas están siendo influenciadas por Satanás, el primer rebelde en el universo. No quiero decir con esto que toda oposición a un gobierno o liderazgo esté en contra de la voluntad de Dios. Creo que podemos oponernos a la maldad que cometen muchos que están en autoridad, pero todo debe hacerse en orden, siguiendo las pautas establecidas por Dios.  

III. Blasfemia de las potestades

Existe otro fenómeno que se manifiesta en los “soñadores” apóstatas y es que tienen sus bocas llenas de maldición, especialmente hacia las potestades superiores. El término potestades superiores es una traducción de la palabra griega doxa que significa literalmente “gloria” y que puede referirse a dignidades terrenales y angelicales.  

IV. Contienda por el cuerpo de Moisés (vv. 9)

En este versículo Judas hace un contraste entre las blasfemias de los impíos que hay infiltrados en la iglesia y el comportamiento del arcángel Miguel en su lucha con el diablo.

Primeramente, ¿quién es Miguel? Hay algunos comentaristas y teólogos que se han atrevido a sugerir que este es Jesucristo en forma angelical. Pero no hay en las Escrituras ninguna evidencia de esto sea así. En Daniel 10:13 él es llamado “uno de los principales príncipes.” Colosenses 2:9 nos dice que en nuestro Señor Jesús “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.” Jesús no es un ser creado, sino que por medio de él fueron hechas todas las cosas (Colosenses 1:16). Miguel es un arcángel, es decir, el capitán o líder de las huestes angelicales.

En cuanto a la contienda por el cuerpo de Moisés no tenemos referencia de tal evento en ninguna otra parte de la Biblia. Sabemos que Dios hizo que antes de morir Moisés se despidiera del pueblo de Israel, para luego encargarse de enterrar a su siervo (Deuteronomio 34:6). No solo lo enterró personalmente, sino que mantuvo en secreto el lugar de su sepultura.

Hay muchas opiniones y especulaciones en cuanto a la razón por la cual Dios hizo esto, pero en verdad no se nos explica nada. Que Dios haya escondido la tumba de Moisés debido a que luego los israelitas lo podían idolatrar, es simplemente una suposición que sostienen algunos.

Sin embargo, si el hecho de que Dios le hiciera el funeral a uno de sus siervos parece extraño, también es extraño que Satanás se interesara en el cuerpo de ese hombre. Toda persona que muere en el Señor tiene garantizada la resurrección de su cuerpo cuando el Señor venga por su iglesia. Pero, ¿porqué, de entre todos los santos del Antiguo Testamento, el diablo tuvo interés en robarse el cadáver de Moisés?

Es aparente que Dios tenía planes con Moisés ya que lo encontramos en la transfiguración de nuestro Señor Jesucristo junto a Elías (Mateo 17:1-3)

Ningun hombre sabía donde Dios había enterrado a Moisés, pero parece que al diablo le fue permitido tener dicha información. El diablo sabía que Dios no había hecho cosa semejante con ningún otro hombre, por lo tanto, decidió robarse el cuerpo del varón de Dios.

V. Miguel no maldijo, ni insultó

Cuando Satanás estaba listo para echar mano de ese cuerpo, Dios envió a su arcángel para proteger la propiedad de Dios y de Moisés. Así es, Dios es el dueño de nuestros cuerpos, quien también nos dará un cuerpo de gloria en la resurrección.

Cuando Miguel tuvo que contender con el diablo, el texto dice que entró en una disputa, lo quiere decir que esta fue una batalla verbal donde las palabras eran las armas de guerra. Pero aunque Miguel era un arcángel con el respaldo de la autoridad de Dios, él no se atrevió a lanzar palabras de maldición contra el enemigo.

Cuántas veces muchos de nosotros caemos en el error de decir palabras obcenas en contra del diablo y sus demonios. El hacer cosa semejante nos quita la autoridad espiritual que Dios nos ha dado.

Miguel sabía que tenía autoridad delegada, pero no excedió su nivel de autoridad. Aunque Satanás era la cabeza de un reino contrario al reino de Dios, Miguel no cayó en el error de maldecir al querubin rebelde. Él sabía que solo el Señor era digno y capaz de reprenderlo efectivamente. 

Por esto pronunció unas palabras que podrían considerarse como la oración de un ángel. “Que el Señor te reprenda”, dijo el ángel guerrero. Con estas palabras derrotó al ladrón y mantuvo así su lugar de autoridad en las huestes celestiales.

2 Pedro 2:10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,
11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

VI. Ignorancia del mundo espiritual

A diferencia de los ángeles de Dios, el hombre no teme traspasar los linderos de autoridad, y suele hablar descomedidamente de lo que no sabe ni entiende, especialmente del mundo espiritual.

Lo que quiere decir que cuando hacemos guerra espiritual debemos tener cuidado como nos dirigimos a los principados y potestades sabiendo que no podemos blasfemar no sea que el enemigo gane ventaja sobre nosotros. Cuando un creyente ignora este principio espiritual, Satanás y sus demonios se van a aprovechar de su ignorancia para hacerlo caer en blasfemias que le quiten la autoridad que Dios le ha dado.

VII. Corrupción en lo natural

Judas nos sigue diciendo que estos hombres no solo blasfeman de lo que desconocen, sino que también en lo que conocen, a saber lo natural, se corrompen como si fueran animales irracionales.

Aquellos que hablan mal de los que están en autoridad tienen algo en común con los animales. Los animales no tienen el razonamiento para entender o conocer el mundo espiritual. De la misma manera, toda persona que maldice las potestades, aunque estas sean del reino de las tinieblas, está en efecto abriendo las puertas a muchos males contra su vida.

2 Pedro 2:12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,

Que Dios nos ayude a mantenernos fieles a su palabra y no caer en la apostasía que está arropando la tierra.

Daniel 12 primera parte

the-pleiades-star-cluster

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Daniel 12:1

El capítulo 12 es la continuación del discurso del ángel que se le apareció a Daniel en el capítulo 10. El profeta escuchaba atentamente a todo lo que decía ese mensajero celestial y de seguro trataba de comprender los misterios que le eran anunciados.

En el capítulo 11 se reveló el orden de los reyes que gobernarían los imperios de Persia y de Grecia, y además se expuso un personaje, que sabemos hoy  fue Antíoco Epífanes. Este fue bastante cruel hacia los judíos y por sus acciones contra el lugar santo y el pueblo santo, vino a ser un tipo del anticristo.

El capítulo 12 de Daniel continua hablando de que «en aquel tiempo», que también es conocido como el tiempo de «la gran tribulación», se levantará Miguel. Miguel es un ángel guerrero, así que, cuando el texto dice que ‘se levantará’, quiere decir que en ese tiempo de gran tribulación, él va a librar batalla contra las fuerzas del mal.

Creo que este versículo se puede enlazar con Apocalipsis capítulo 12:7-8 que dice: Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;  pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

Daniel 12:1 nos enseña que el arcángel Miguel es el ángel protector de Israel. Notemos que aquí se le llama «el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo.» Es por esto que cuando el ángel mensajero necesitó ayuda para poder venir hasta Daniel, Miguel fue el ángel escogido para pelear la batalla contra el príncipe de Persia.

El versículo 1 sigue diciendo que aquel tiempo, será tiempo de angustia cual no lo hubo antes en la tierra. En la gran tribulación el mundo va a experimentar la crueldad de un gobierno mundial que estará bajo el poder de una trinidad diabólica, y además se van a manifestar los juicios de Dios sobre la tierra, por lo que podemos estar seguros de que en verdad no ha habido un tiempo semejante a ese.

Nuestro Señor Jesús confirmó esta verdad en Marcos 13:19 donde dijo: porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá.

A pesar de todo esto, el Señor prometió que va a salvar a un remanente de los judíos, aquellos que estén registrados en su libro.

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para verguenza y confusión perpetua. Daniel 12:2

En el versículo 2 el ángel habla de dos tipos de resurrecciones. A Daniel no se le dio mas detalles con respecto a este tema, pero al apóstol Juan le fue revelado que los que son salvos participarán de la primera resurrección, mientras que los perdidos resucitarán en la segunda resurrección después de los mil años del reinado de Cristo en la tierra. Lo que quiere decir que habrá un lapso de tiempo de más de mil años entre ambas resurrecciones.

Notemos que el ángel dijo «muchos de los que duermen», lo que quiere decir que no todos los seres humanos experimentarán resurrección, porque cuando Cristo venga a buscar su iglesia, todos los que estén vivos serán transformados y arrebatados en un abrir y cerrar de ojos. 1 Tesalonicenses 4:17. 

El versículo 3 contiene una promesa maravillosa para todos aquellos que conocen al Señor y los que ministran su palabra.

 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Daniel 12:3

Me parece que el resplandor del que se habla en esta escritura, se debe referir al brillo de la gloria de Dios que tendremos los redimidos al recibir un cuerpo de gloria semejante al de Cristo. Filipenses 3:21.

stock-photo-ancient-scrollPero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará. Daniel 12:4

El libro de Daniel fue sellado hasta el tiempo del fin, lo que es un contraste al libro de Apocalipsis, donde Dios le dijo a Juan que no sellara el libro.

Luego el ángel declara algo un poco extraño. «Muchos correrán de aquí para allá.» Existen varias interpretaciones para esta declaración. Una de las más populares dice que esta profecía se refiere al avance en los medios de transportación modernos, los cuales permiten la migración de miles de personas en todo el mundo diariamente.

«La ciencia se aumentará.» La explosión de tanta información y conocimiento nos ha hecho pensar que estamos viendo el cumplimiento de esta profecía. Pero algunos comentaristas sugieren que el contexto de estas palabras indica que el mensaje que se quiere dar es otro.

A Daniel se le ordenó sellar el libro, el cual contiene ciencia profética, y luego se le dijo que muchos correrán de un lado a otro. Lo que quiere decir que habrán muchos en busca de ciencia o conocimiento espiritual.

Según el comentarista David Guzik, el texto no se refiere al aumento de la ciencia humana, sino al aumento del conocimiento de la palabra de Dios.

Personalmente pienso que esta profecía puede ser de doble aplicación. Creo que estamos viviendo un avance del conocimiento de la palabra de Dios como nunca antes, pero también no podemos ignorar cuán grande es el avance de la ciencia secular en el mundo.

No me daría el tiempo para listar las grandes invenciones y descubrimientos científicos de los últimos docientos años, pero deseo resaltar algunos de los más impactantes del siglo 20.

  • El Internet
  • La Radio
  • Los antibióticos
  • El Televisor
  • El Avión
  • El automóvil
  • La Computadora Personal
  • Los Cohetes
  • El Submarino
  • La Energía Nuclear

Si hacemos un análisis cuidadoso de la historia humana, podremos notar que por miles de años el hombre vivió bajo un desarrollo tecnológico poco acelerado. No fue sino hasta el siglo 19 que empezó una revolución en el campo de la ciencia que transformó radicalmente la humanidad.

Miles de años atrás nadie se podía imaginar que la ciencia crecería tanto como hoy en día. Pero nuestro Dios en su omnisciencia ya ha visto todo lo que pasó, lo que está pasando hoy, y lo que pasará en el mañana.

En verdad la ciencia ha aumentado aceleradamente en estos últimos tiempos, pero esto es solo una señal clara de que Dios está cumpliendo las promesas de su palabra, y lo que falta por cumplirse no hay quien lo impida.