COMBATIENDO EL ESPÍRITU DE MOLOC

Cámara de la Asamblea de Nueva York

El 22 de enero del 2019 el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo firmó una ley que expande y protege el acceso de las mujeres al aborto, aun si algún día la Suprema Corte anulara el aborto en la nación, y sin importar qué cambios se den en Washington.

La ley firmada por el gobernador Cuomo no solo preserva el acceso al aborto, sino que también remueve el aborto del código criminal del estado. Esto protegería a los médicos o profesionales médicos que practican abortos en un proceso penal. La ley ahora también permite que los profesionales médicos que no son doctores realicen abortos en Nueva York.

La ley también aborda los abortos tardíos. Según la Ley de salud reproductiva de Nueva York, los abortos pueden realizarse después de 24 semanas si el feto no es viable o cuando es necesario para proteger la vida de la madre. https://www.cnn.com/2019/01/23/health/new-york-abortion-measures-trnd/index.html

PROPUESTA EXTREMA EN VIRGINIA

Como si esto fuera poco, una semana después de que se firmara esa ley inicua en Nueva York, una legisladora demócrata en la Cámara de Delegados de Virginia propuso un proyecto de ley el martes que permitiría los abortos hasta el final del tercer trimestre del embarazo.

El videoclip de esa sesión de la Cámara de Delegados se ha vuelto viral debido a la naturaleza impactante de dicha propuesta.

Cuando al gobernador de Virginia, Ralph Northam (D.) se le preguntó si apoyaba esa propuesta de ley, y que explicara lo que la legisladora quiso decir, dio la respuesta más extraña y cobarde que un político podría dar.

“Si una madre está en labor de parto, puedo decirle exactamente lo que sucedería. El bebé sería dado a luz. El bebé se mantendría cómodo. El bebé sería resucitado si eso es lo que desearan la madre y la familia, y luego vendría una discusión entre los médicos y la madre “, dijo Northam, aludiendo al médico y a la madre discutiendo si el bebé nacido debe vivir o morir.

En pocas palabras, este señor dijo que esa propuesta de ley permite que se realice un aborto después del nacimiento del bebé.

Aunque lo que ocurrió en Virginia sea solo una propuesta y no una ley todavía, el hecho de que se llegue a pensar cosas semejantes es una muestra más de que estamos viviendo en los tiempos del fin.

EL ESPÍRITU DE MOLOC ANDA SUELTO

Moloc

Sin embargo, esta iniquidad y asalto en contra de los niños no es nada nuevo. Desde los tiempos antiguos, en muchas culturas se han practicado los sacrificios humanos, y la ofrenda de recién nacidos para los dioses.

En los tiempos bíblicos muchos adoraban al dios “Moloc, también deletreado Molec, una deidad cananea asociada en las fuentes bíblicas con la práctica del sacrificio de niños. El nombre se deriva de la combinación de las consonantes del melec hebreo (“rey”) con las vocales de boshet (“vergüenza”), este último a menudo se utiliza en el Antiguo Testamento como una variante del dios popular Baal (“Señor”).

En la Biblia hebrea, Moloc se presenta como una deidad extranjera a la que a veces se le concedió ilegítimamente un lugar en el culto de Israel como resultado de las políticas sincréticas de ciertos reyes apóstatas. Las leyes dadas a Dios por Moisés prohíben expresamente a los judíos hacer lo que se hizo en Egipto o en Canaán. “Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová. (Levítico 18:21).

Sin embargo, se reporta que reyes como Acaz (2 Reyes 16:3) y Manasés (2 Reyes 21: 6), habiendo sido influenciados por los asirios, adoraban a Moloc en el sitio de Tofet, fuera de los muros de Jerusalén.

Este sitio floreció bajo el hijo de Manasés, el rey Amón, pero fue destruido durante el reinado de Josías, el reformador. “ Asimismo profanó a Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para que ninguno pasase su hijo o su hija por fuego a Moloc.” (2 Reyes 23:10).” https://www.britannica.com/topic/Moloch-ancient-god

La Biblia nos enseña que el ídolo nada es, pero que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican (1 Corintios 10:19-20). Esto quiere decir que aunque hoy en día no veamos una estatua de Moloc recibiendo en sus manos ardientes a niños indefensos, el espíritu maligno que se escondía detrás de esa estatua está operando en el mundo hoy.

Moloc y los demás demonios que inspiraron a los paganos de diferentes culturas a cometer infanticidio en masa en el pasado, son los que están inspirando a hombres y mujeres faltos de toda moral y temor de Dios a apoyar la ejecución de vidas inocentes.

Hoy en día no tenemos altares con hornos de fuego que consuman las víctimas del sacrificio. En este tiempo los altares de Moloc son un sin número de clínicas de aborto donde miles y miles de inocentes perecen sin poder defenderse de sus agresores.

SEAMOS LAMPARAS EN LO ALTO

Como hijos de Dios, lavados con la sangre de Cristo, ¿qué podemos hacer para combatir esta maldad en nuestra sociedad? No podemos acudir a la política, aunque sí debemos estar involucrados en el proceso político de la nación. Tampoco podemos depender o confiar en legislaciones, aunque sí debemos demandar leyes justas, porque el problema del pecado es espiritual.

La razón por la que el enemigo ha ganado ventaja contra la iglesia es porque nuestra luz está escondida entre los gobernantes y el pueblo que gobiernan.

Jesús dijo: “15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:15-16

Debemos como iglesia levantar en alto nuestra lámpara y alumbrar al mundo con la palabra de Dios. Necesitamos líderes que se levanten con autoridad y reprendan a los gobernantes con espíritu apacible. Debemos ser la sal de la tierra anunciando el evangelio de nuestro Señor Jesucristo llenos del poder Dios.

Cuando Esteban fue llevado ante el sanedrín en Jerusalén para ser juzgado por predicar el evangelio, él aprovechó su defensa para instruir a los escribas y fariseos acerca de los pecados de Israel y hablarles acerca de Cristo.

En un momento clave de su discurso, él les citó la reprensión de Dios contra Israel por medio del profeta Amós.

“Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc,
Y la estrella de vuestro dios Renfán,
Figuras que os hicisteis para adorarlas.
Os transportaré, pues, más allá de Babilonia.”
Hechos 7:43

Esta porción de la palabra de Dios nos enseña que para combatir el espíritu de Moloc en el tiempo de la gracia, es necesario anunciar el mensaje de salvación.

Como dijo un evangelista del pasado, la predicación del evangelio va a traer como resultado una de dos reacciones de los oyentes, “o se arrepienten de sus pecados, o se enojan por el mensaje.” En el caso de Esteban, los que oyeron sus palabras se enfurecieron en sus corazones, y resistieron el toque del Espíritu Santo.

Aunque muchos se molesten por nuestra predicación y testimonio, debemos ser valientes y levantar la voz en contra de la injusticia y la maldad.

EL AYUNO BÍBLICO 2

TIPOS DE AYUNOS EN LA BIBLIA



Algunos creyentes cometen el error de enfocarse en la cantidad de tiempo que ayunan, en vez de buscar que sus oraciones sean agradables al Señor.

En las Escrituras no se da un tiempo determinado para la duración de un ayuno. Esto lo determinará la resistencia y fe de la persona, así como también la voluntad de Dios.

En la Biblia encontramos ayunos de diferentes períodos de tiempo, algunos de ellos, ordenados por el Señor, y otros iniciados por los siervos de Dios.

EL AYUNO DE 40 DÍAS

El primer ayuno que encontramos es el de Moisés en el monte Sinaí.

Éxodo 34:28 dice: Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Esta cita claramente nos muestra como Moisés estuvo en un ayuno total por más de un mes, pero debemos notar que Moisés ya había estado con Dios por cuarenta días anteriormente.

En Éxodo 24:18 dice cómo Dios llamó a Moisés a subir solo al monte Sinaí por primera vez. En ese lugar recibió los diez mandamientos y las instrucciones para la construcción del Tabernáculo.

En el capítulo 34 Moisés tuvo que subir por segunda vez después de haber quebrado las primeras tablas que Dios le había dado.

La palabra de Dios explica que él no comió en los cuarenta días y cuarenta noches que estuvo con Dios, para que entendamos que ese ayuno fue de días de veinticuatro horas corridos, sin interrupción.

La otra persona quien ayunó por cuarenta días y cuarenta noches fue nuestro Señor Jesucristo.

Mateo 4:1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.

Este es un tipo de ayuno que no debemos emprender por nuestra propia cuenta, pues fue el Señor quien llamó a Moisés a subir al monte, y él simplemente obedeció a la voz de Dios.

De la misma manera, nuestro Señor Jesucristo fue llevado por el Espíritu Santo al desierto. Al ser llamados por

Se ha sabido de personas quienes han intentado este tipo de ayuno y han terminado enfermándose, incluso a punto de morir, porque actuaron en la carne, buscando fama y gloria para ellos.

EL AYUNO DE 21 DÍAS / PARCIAL

Otro tipo de ayuno bíblico es el parcial de veintiún días, el cual encontramos en el libro de Daniel.

Daniel 10:2 En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. 3 No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.

Sabemos que este ayuno fue parcial porque Daniel nos dice de cuáles alimentos se abstuvo durante esas tres semanas.

Él no nos dice que comió en ese tiempo, pero podemos concluir que quizás se limitó a comer algunas legumbres al final del día.

Al leer el capítulo completo nos daremos cuenta de que Daniel no planeó hacer este ayuno por 21 días, sino que la bendición fue retenida todo ese tiempo hasta que el ángel que traía la respuesta fue ayudado por el arcángel Miguel.

Daniel 10:12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.

Daniel no tenía idea de que mientras él ayunaba y oraba se estaba librando una batalla en el mundo espiritual por la bendición que él esperaba.

En esta historia podemos palpar la importancia de la perseverancia al buscar a Dios.

También vemos aquí como nuestra oración es recibida y contestada inmediatamente por nuestro Padre celestial.

EL AYUNO DE 3 DÍAS

Ester 4:16 Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.

El ayuno de la reina Ester vino en respuesta a una amenaza existencial para el pueblo judío en la antigua Persia.

Amán había convencido al rey Artajerjes a pasar un edicto que ordenaba la muerte de todos los judíos que vivían bajo su reino.

Ester no podía presentarse ante el rey sin haber sido llamada por él, más bien debía esperar a que llegara su turno de acuerdo a lo establecido en sus tradiciones.

El violar esta ley podía costarle la vida a esta sierva de Dios.

Pero ante tan grande emergencia, Ester tuvo que tomar una decisión valiente y presentarse ante el rey para interceder por su pueblo, pero no sin antes clamar a Dios en ayuno y oración.

Ella creyó en el poder de la intercesión en ayuno y oración y le pidió a todos los judíos que ayunaran junto a ella antes de presentarse ante el rey.

El resultado de esa intercesión fue que cuando el rey vio a Ester, la gracia de Dios sobre ella era tan fuerte que él no la pudo resistir.

Hechos 9:8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

Saulo de Tarso era un hombre celoso por la Ley de Moisés y la religión judía de tal manera que él pensaba que hacía un servicio para Dios al perseguir a los cristianos.

Pero cuando encontró al Señor camino a Damasco, Saulo quedó impactado por el poder de Dios y su mente y su corazón estaban llenos de preguntas acerca de Jesús de Nazaret.

Cuando él estaba en tierra impactado por el poder de Dios que había caído sobre su vida, Saulo preguntó: “¿Señor qué quieres que haga?” Jesús le mandó a entrar en la ciudad y esperar por instrucciones.

No sabemos si mientras él estuvo en esa casa se le ofrecieron alimentos, pero leemos que por tres días Saulo no comió ni bebió.

Este ayuno fue resultado de un encuentro con la gloria de Dios.

Hay ayunos que son inspirados por un toque de Dios en nuestras vidas.

EL DÍA DE AYUNO

Jeremías 36:6 Entra tú, pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las palabras de Jehová a los oídos del pueblo, en la casa de Jehová, el día del ayuno; y las leerás también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades.

Aunque no encontramos ninguna ley o mandamiento en cuanto al ayuno en el Antiguo Testamento, esta cita nos enseña que el pueblo judío tenía un día específico en el que se reunían en el templo para ayunar.

Hechos 13:2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

El ayuno fue practicado también en la iglesia primitiva. Notemos que el día que Bernabé y Saulo (Pablo) fueron llamados para ser ordenados al ministerio, la iglesia estaba en un ayuno congregacional.

En otras palabras, en un día de ayuno pueden ocurrir cosas inesperadas como estas, y también puede marcar la diferencia entre la derrota o la victoria en un momento de guerra espiritual.

Creo que la iglesia actual pierde grandes batallas y bendiciones de parte de Dios por la falta de ayuno y oración en unidad.