CARDIOLOGÍA ESPIRITUAL

Antes de explicar a qué me refiero con cardiología espiritual, veamos primeramente qué es la cardiología. De acuerdo a la Enciclopedia Británica, la cardiología es una especialidad médica que trata con el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y desordenes del corazón.

Sabemos pues que esta disciplina médica se enfoca en tratar problemas del corazón físico del hombre. Pero en la Biblia Dios trata con el corazón espiritual del ser humano. 

¿Cómo sabemos que hay un corazón espiritual? ¿A que se referían los judíos cuando hablaban del corazón en las Escrituras?

En hebreo es la palabra leb y kardia en el griego. El diccionario de la Concordancia Strong la define de esta manera: “corazón; también usado figurativamente muy ampliamente para los sentimientos, la voluntad e incluso el intelecto, de manera similar para el centro de cualquier cosa.”

La palabra corazón es usada de tantas formas hoy en día, que quizas muchos ignoran el significado de esta palabra en la Biblia. Al hablar de cardiología espiritual, me refiero al examén que debemos hacernos en el hombre interior para tratar con los desórdenes espirituales que vienen a nuestras vidas (Proverbios 4:23).

Primeramente, veamos los diferentes usos de la palabra corazón.

  1. Organo bombeador de sangre: un organo hueco muscular que bombea sangre alrededor del cuerpo, en los humanos está situado en el centro del pecho con su vértice dirigido hacia la izquierda.
  2. Base de la vida emocional: la fuente y centro de la vida emocional, donde los sentimientos más profundos y sinceros están establecidos y donde una persona es muy vulnerable al dolor.
  3. El carácter: el carácter esencial de alguién.
  4. Compasión: la habilidad de sentir sentimientos humanitarios y altruistas.
  5. Afecto: amor, o una cálida admiración.
  6. Espíritu: la capacidad de valentía y determinación. Ej.: Ella puso todo su corazón y esfuerzo en hacer el negocio.
  7. Representación del corazón: una imagen simplificada y convencionalizada de un corazón, de una forma más o menos triungular, usada usualmente para significar el amor.
  8. La parte central: El centro distinctivo, significativo, y caracteristico de algo. Ej.: El centro de America.

El Hombre Interior

En el sentido bíblico, el corazón es la parte interior del hombre donde residen los pensamientos, el intelecto, las emociónes, etc. La Biblia nos muestra que en el corazón residen los pensamientos (Gn. 6:5).

Dios conoce la condición del corazón humano, ya hablando del corazón espiritual del hombre, que es «engañoso más que todas las cosas, y perverso…» Jeremías 17:9

Por esto, como cristianos lavados con la sangre de Cristo debemos entender que aun nuestros corazones deben ser tratados por Dios para llegar a tener un corazón conforme al suyo. Jesús declaró que el corazón es la fuente de la maldad que el hombre comete contra Dios.

En Marcos 7:21 el Señor nos da una lista de las maldades que salen del corazón.

  1. Los malos pensamientos
  2. Los adulterios
  3. Las fornicaciones
  4. Los homicidios
  5. Los hurtos
  6. Las avaricias
  7. Las maldades
  8. El engaño
  9. La lascivia
  10. La envidia
  11. La maledicencia
  12. La soberbia
  13. La insensatez

Debido a esta terrible realidad que debemos enfrentar, Dios tiene un metodo para tratar con estas enfermedades espirituales en nosotros. Él prueba y escudriña el corazón. Salmo 7:9; Jeremías 17:9-10

El Señor hará que entremos en situaciones dificiles e inesperadas para que en medio de ellas se manifieste como es en verdad nuestro corazón. Como el hombre piensa en su corazón así es él (Pr. 23:7). Tenemos por ejemplo el pueblo de Israel en el desierto (Deut. 8:2-3; He. 3:10, 12).

A veces es necesario entrar en un desierto porque sólo allí puede nuestro corazón oír la voz de Dios (Oseas 2:14). 

FORTALEZA PARA EL HOMBRE INTERIOR

Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; (Efesios 3:14-16)

Necesitamos ser fortalecidos en nuestro hombre interior para poder estar firmes en el camino del Señor y poder llevar a cabo la obra que él nos ha encomendado. La falta de fortaleza espiritual es la razón por la que muchos creyentes están cayendo continuamente ante los ataques del enemigo; mientras que otros se sienten incapaces de completar el trabajo que Dios ha puesto en sus manos. Lamentablemente muchos cristianos ignoran o no están conscientes de las necesidades de su hombre interior.

¿Cual es la causa de esta ignorancia e inconsciencia? En nuestros sentidos podemos percibir fácilmente cuando nuestros cuerpos están debilitados o cansados. También sabemos como se siente el tener fuerza muscular y vitalidad para llevar a cabo nuestras tareas diarias. A nadie le gusta sentirse débil o enfermo, por lo que hay mucha gente ejercitando su cuerpo y cuidando su dieta con el fin de fortalecerse físicamente. Al vivir en mundo material estamos siempre conscientes de lo que percibimos con nuestros sentidos.

Sin embargo, la Biblia nos enseña que hay un mundo espiritual y que así como tenemos un cuerpo con leyes biológicas necesarias para vivir en este mundo, también tenemos una alma y espíritu que necesitan estar bajo las leyes espirituales de la Palabra de Dios para tener la vida de Dios.

Ademas, La Biblia enseña que todo aquel que cree en el Señor Jesucristo y lo recibe como Señor de su vida, es hecho una nueva criatura. Antes estaba muerto en sus delitos y pecados, pero ahora es resucitado espiritualmente. Antes sólo tenía una vida natural en su interior, pero hoy posee una vida sobrenatural en su hombre interior.

Desde qué el ser humano entra a la familia de Dios por la fe en Jesús entra en una guerra espiritual constante contra el mal. Sus enemigos son el mundo, el diablo, y la carne. Al estar en una guerra de tal magnitud, habrán momentos en que el hombre interior se agotará y perderá fuerzas sino recibe poder a través del Espíritu Santo.

¿Que entendemos por hombre interior? En la Biblia el «hombre interior» es un termino para referirse al espiritu y el alma del hombre y la mujer. En el alma esta la voluntad, la emocion, y la mente del ser humano, pero el espíritu es el área más importante. Es en el espíritu que podemos tener contacto con Dios. Es allí donde oímos la voz de Dios y recibimos revelación y conocimiento de su voluntad. Es en el espíritu también que se encuentra la consciencia.

El esfuerzo de las huestes demoníacas que combaten contra el cristiano es de llevarlo a un agotamiento o debilidad espiritual que le impidan mantener la comunión con Dios en su espíritu. Satanás sabe que un creyente desconectado de la comunión con Dios no tendrá las fuerzas necesarias para mantenerse en victoria. Por esta causa nuestro adversario se afana tratando de hacernos menguar en nuestra vida de oración.

Por lo tanto, hoy mas que nunca, la oración que Pablo hizo por la iglesia de Efeso es de gran relevancia en estos tiempos de grandes batallas espirituales. Necesitamos estar conscientes de la condición de nuestro hombre interior para clamar a Dios por fortaleza en el momento de fatiga y debilidad espiritual.

Nos es fácil determinar si nuestros cuerpos están debilitados o enfermos, pero el conocer el estado de nuestro interior requiere discernimiento espiritual y disciplina. El discernimiento espiritual es uno de los sentidos espirituales que nos ayuda a conocer nuestra condición ante Dios. Tambien se necesita disciplina porque siempre estamos conscientes del mundo material que nos rodea, pero solemos ignorar el mundo espiritual y la condicion del hombre interior. Se requiere de un esfuerzo y vigilancia continúa para ser exitosos. Nuestro Señor Jesús dijo: «Velad y orad para que no entréis en tentación.» (Mateo 26:41a)

Según la oración de Pablo, vemos que recibimos fortaleza por el poder que el Espíritu Santo imparte a nosotros. Dependemos del Espiritu de Dios para poder llevar a cabo su obra en la tierra. Cuando Dios le encargo a Zorobabel la tarea de edificar el templo en el tiempo de la restauración, él le dio este mensaje de animo a través del profeta Zacarías: Entonces respondió y me habló diciendo: Ésta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. (Zacarías 4:6)

Muchas veces como ministros del Señor pasamos por momentos en los que ya no queremos seguir en la obra de Dios. A veces sentimos un desanimo y apatia hacia las cosas de Dios. Amamos a Dios y permanecemos en su camino, pero el deseo de trabajar y servir en la iglesia ha desaparecido. Estos son síntomas de un cristiano agotado o debilitado en su hombre interior.

Efesios 3:16 es una palabra de esperanza para todo el que este débil o en necesidad de fortaleza. Por esta palabra sabemos que podemos pedir a Dios que fortalezca nuestro espíritu y que él nos va a contestar. Esta es una oración que tiene garantía de ser contestada porque estamos pidiendo algo conforme a la voluntad de Dios. Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. (1 Juan 5:14)