EL CREYENTE Y LAS EMOCIONES (primera parte)

Las emociones y sentimientos juegan un papel importante en la vida espiritual del cristiano. Muchas veces estas sensaciones que emanan desde nuestras almas pueden causar que hagamos malas decisiones e incluso impedir que hagamos la voluntad de Dios.

El deber del creyente es el de administrar las emociones que siente de acuerdo a lo que dice la Biblia y la guía del Espíritu Santo en su espíritu. Como resultado de esto, el creyente tendrá una vida victoriosa por encima de todo adversario y en toda situación difícil.

Dios hizo al hombre un ser tripartito, compuesto de espíritu, alma y cuerpo. Si ignoramos una de estas tres áreas del ser humano tendremos problemas. Si alimentas y edificas tu espíritu de tal forma que sientes el poder para hacer cualquier trabajo para Dios, pero descuidas el bienestar de tu cuerpo, causarás problemas físicos que te impedirán hacer la obra.

Si ejercitas y alimentas tu cuerpo de tal manera que tus músculos se desarrollan y sientes que puedes volar una cerca, pero descuidas el bienestar de tu espíritu, no habrá poder para la labor espiritual o resistir la tentación.

Por otro lado, si descuidamos la salud del alma, que es el asiento de las emociones, podemos ser afectados en lo espiritual y lo físico. Cuantas personas hay que por no haber tratado un sentimiento de depresión o un sentimiento de ira, tomaron decisiones mortales para sus vidas.

Naturaleza de la emoción

Emotional-Brain

El diccionario etimológico online define el origen de esta palabra de la siguiente manera: Emoción 1570s, “un movimiento (social), conmover, agitación,” del M.Fr. émotion (siglo 16), del O.Fr. emouvoir “agitar” (12c.), del L. emovere “sacar, remover, agitar.” El sentido de “sentimiento fuerte” es registrado por primera vez en los 1650s; se extendió a cualquier sentimiento para el 1808. http://www.etymonline.com/index.php?term=emotion&allowed_in_frame=0

Vemos, pues, que la emoción es una agitación o movimiento que sentimos en el alma.

Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre la emoción y el sentimiento? Las opiniones de los psicólogos y científicos son muy variantes. La mayoría de ellos dicen que los sentimientos surgen cuando el cerebro interpreta las emociones, las cuales son señales físicas del cuerpo reaccionando a un estimulo externo.

Esta definición sólo cubre lo que la ciencia puede medir o observar en nuestros cuerpos, pero es incapaz de llegar hasta las partes abstractas de nuestras almas.

De todas maneras, es muy importante reconocer que en muchas ocasiones nuestro estado emocional es afectado por diferentes estímulos que percibimos a través de los cincos sentidos. Así que lo importante es saber cómo reaccionar cuando experimentemos ciertos sentimientos que nos pueden llevar a una decisión o reacción equivocada.

Las emociones son un indicador que le comunican al espíritu cosas positivas y negativas. Una emoción negativa nos puede llevar a hacer cosas que nos apartan de la voluntad de Dios, pero una emoción positiva debe también ser analizada y ver si se origina por una causa aprobada por Dios.

Por ejemplo: Un sentimiento negativo de temor te puede llevar a no obedecer al llamado de Dios para hacer un trabajo para Él. Un sentimiento positivo de gozo es bueno siempre y cuando su causa vaya de acuerdo a la voluntad de Dios. Hay quienes se gozan en ver el mal de otra persona mientras que otros se gozan en la bendición de su projimo.

El deseo de Dios

El deseo de Dios es que sus hijos tengan una vida abundante en cada área de sus vidas, incluyendo nuestra salud emocional. En Juan 10:10 Jesús dijo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Lamentablemente muchos creyentes ignoran su vida emocional de tal forma que el enemigo gana ventaja sobre ellos o caen en la debilidad de la carne.

Debemos tener la capacidad de controlar nuestras emociones, pero esto debe hacerse bajo los parámetros de la Palabra de Dios. Hay muchas organizaciones, sectas y religiones que enseñan y en entrenan a las personas en el control y dominio de las emociones, pero utilizando diferentes técnicas que suprimen el carácter de sus clientes o seguidores.

Como hijos de Dios debemos evitar todo aquello que va en contra de los principios de las Sagradas Escrituras. Dios ha provisto un seguro y efectivo medio para que sus hijos no sean esclavos de ciertas emociones destructivas. El secreto del cristiano es Gálatas 5:16: Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.