{"id":993,"date":"2012-12-11T23:20:16","date_gmt":"2012-12-12T04:20:16","guid":{"rendered":"https:\/\/logoslight.wordpress.com\/?p=993"},"modified":"2012-12-11T23:20:16","modified_gmt":"2012-12-12T04:20:16","slug":"beneficios-de-la-aclamacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=993","title":{"rendered":"BENEFICIOS DE LA ACLAMACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear:both;text-align:left;\"><a style=\"clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;\" href=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/12\/wpid-photo-dec-11-2012-1115-pm.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" id=\"blogsy-1355286016159.8103\" alt=\"\" src=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/12\/wpid-photo-dec-11-2012-1115-pm.jpg?w=500\" width=\"230\" height=\"321\" \/><\/a><\/div>\n<p><em>Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andar\u00e1, oh Jehov\u00e1, a la luz de tu rostro. En tu nombre se alegrar\u00e1 todo el d\u00eda, Y en tu justicia ser\u00e1 enaltecido. (Salmos 89:15-16) <\/em><\/p>\n<p>Cuando o\u00edmos la palabra \"bienaventurado\" en la Biblia entendemos que se est\u00e1 hablando de bendici\u00f3n, de gozo y plenitud. Hay muchas bienaventuranzas en las Escrituras, pero todas al igual que esta, son para un pueblo que conoce a Dios y anda en su palabra. En esta escritura la promesa es para el pueblo que sabe aclamar a Dios. Es decir que hay un pueblo que no sabe. La raz\u00f3n por la cual muchos no saben es por ignorar la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es aclamar? Primero debemos entender que no es lo mismo que clamar. Clamar es pedir o suplicar a voz en cuello. Pero aclamar es dar un grito de j\u00fabilo, es un ruido de celebraci\u00f3n o grito de alabanza. Esto significa que Dios quiere un pueblo que sepa levantar su voz en alabanza, un pueblo que grite lleno de gozo ante \u00c9l.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or te dice que si sabes aclamarle eres bienaventurado, porque cuando alzas tu voz para alabar su nombre tu andas a la luz de su rostro. Este es el principal beneficio de aclamar a Jehov\u00e1. El rostro de Dios es invisible, pero la luz de su rostro nos habla de su gloria haci\u00e9ndose palpable en nuestras vidas. No podemos explicarlo con nuestros sentidos, pero lo percibimo en el esp\u00edritu. El <strong>Salmo<\/strong> <strong>22<\/strong> declara que Dios habita entre las alabanzas de Israel. Si queremos que la gloria de Dios brille sobre nuestras vidas es necesario que le alabemos, y mucho mejor si podemos dar grito de j\u00fabilo al Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Otro beneficio para el pueblo o iglesia que aclama al Se\u00f1or es que puede gozarse en su nombre todo el d\u00eda (v.16). Se goza en su nombre porque conoce el poder y autoridad que hay en \u00e9l. En el <strong>salmo 91<\/strong> encontramos esta promesa: \"Por cuanto en m\u00ed ha puesto su amor, yo tambi\u00e9n lo librar\u00e9; Le pondr\u00e9 en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.\" (Salmos 91:14). Este conocimiento no es intelectual sino espiritual.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo nos gozamos en el nombre del Se\u00f1or, sino que tambi\u00e9n somos exaltados en la justicia de Dios. Me gusta como el Comentario de John Gill explica esta parte del texto. \"Y en tu justicia ser\u00e1 enaltecido, de un estado bajo de pecado y miseria a un estado alto de gracia y gloria; de un estado de condenaci\u00f3n y muerte a un estado de justificaci\u00f3n de vida; de ser mendigos en el muladar, a sentarnos entre pr\u00edncipes, y heredar el trono de gloria; aquellos que est\u00e1n vestidos con la justicia del Hijo de Dios son exaltados a una gran honra, como el ser admitidos a la presencia del Rey de reyes, para estar a su diestra en oro de Ofir, y para vivir y reinar con \u00e9l para siempre en su reino y gloria.\"<\/p>\n<p>Esta palabra me ha animado a levantar mi voz para darle gloria a mi Dios con todas las fuerzas de mi coraz\u00f3n. Les puedo asegurar que hay una diferencia en el ambiente espritual cuando uno aclama al Se\u00f1or de todo coraz\u00f3n. En verdad se puede percibir la luz de su rostro.<\/p>\n<div id=\"blogsy_footer\" style=\"text-align:right;font-size:small;clear:both;\"><a href=\"http:\/\/blogsyapp.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"vertical-align:middle;margin-right:5px;\" alt=\"Posted with Blogsy\" src=\"http:\/\/blogsyapp.com\/images\/blogsy_footer_icon.png\" width=\"20\" height=\"20\" \/>Posted with Blogsy<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andar\u00e1, oh Jehov\u00e1, a<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[18,27,197,401,413],"class_list":["post-993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-predicas","tag-aclamacion","tag-alabar","tag-gloria","tag-rostro-de-dios","tag-salmo-89"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=993"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/993\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4378,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/993\/revisions\/4378"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}