{"id":912,"date":"2012-10-10T19:40:11","date_gmt":"2012-10-10T23:40:11","guid":{"rendered":"https:\/\/logoslight.wordpress.com\/?p=912"},"modified":"2012-10-10T19:40:11","modified_gmt":"2012-10-10T23:40:11","slug":"el-rencor-o-remordimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=912","title":{"rendered":"EL RENCOR O REMORDIMIENTO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/tree-roots.jpg\"><img alt=\"Ra\u00edces de un arbol\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-920\" title=\"tree-roots\" alt=\"\" src=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/tree-roots.jpg?w=150\" height=\"86\" width=\"150\" srcset=\"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/tree-roots.jpg 615w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/tree-roots-300x173.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>Lamentablemente, en nuestra jornada por la vida no podremos evitar las ofensas porque somos seres imperfectos buscando la perfecci\u00f3n a trav\u00e9s de Jesucristo. Cuando somos heridos somos tentados a guardar un resentimiento hacia aquellos que nos han herido. El rencor es una herida que mantenemos abierta y en la que por lo tanto, rehusamos recibir sanidad. Cada vez que somos ofendidos tambi\u00e9n somos tentados a guardar en nuestro interior sentimientos amargos y vengativos. Como cristianos lavados con la sangre de Cristo, estamos llamados a tomar control de esta emoci\u00f3n venenosa en el momento en que se manifieste, para que Satan\u00e1s no gane ventaja sobre nosotros.<\/p>\n<p>Definici\u00f3n: El resentimiento (tambi\u00e9n llamado amargura o rencor) es la experiencia de una emoci\u00f3n negativa (ira u odio, por ejemplo) [1] sentida como resultado de un da\u00f1o recibido sea real o imaginario. Etimol\u00f3gicamente, la palabra se origina del franc\u00e9s \"ressentir\", re-, prefijo intenso, y sentir; del Lat\u00edn \"sentire\". El resentimiento puede ser provocado por una experiencia emocionalmente perturbadora sentida de nuevo en la mente o revivida en la mente. Cuando el que siente resentimiento dirige su emoci\u00f3n hacia s\u00ed mismo se convierte en remordimiento. [3](Wikipedia).<\/p>\n<p>Hay heridas que son m\u00e1s dolorosas que otras dependiendo de qu\u00e9 pecado se comete contra nosotros y que tan sensibles somos en nuestras emociones. Un factor importante es que cuando recibimos da\u00f1o de alguien a quien amamos, o cuando el mal viene de alguien en quien hemos depositado nuestra confianza; la herida en nuestro coraz\u00f3n es muy profunda y dif\u00edcil de sanar.<\/p>\n<p>El rencor est\u00e1 presente en un coraz\u00f3n que se reh\u00fasa a perdonar. La falta de perd\u00f3n mantiene con vida la emoci\u00f3n del resentimiento y trae como consecuencia amargura, infelicidad y aun puede causar enfermedades fisiol\u00f3gicas. Muchos expertos de la medicina concuerdan en que el rencor puede producir hipertensi\u00f3n y problemas cardiacos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Jes\u00fas nos dijo: Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repr\u00e9ndele; y si se arrepintiere, perd\u00f3nale. Y si siete veces al d\u00eda pecare contra ti, y siete veces al d\u00eda volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perd\u00f3nale <strong>(Lucas 17:3-4<\/strong>). Estas palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas fueron tan duras para los disc\u00edpulos que tuvieron que rogarle al Se\u00f1or que les aumentara su fe (<strong>v.5<\/strong>). Algunos de nosotros pueden perdonar una o dos veces, pero no m\u00e1s. \u00bfPorque es dif\u00edcil perdonar? Porque nuestro ego no permite ninguna humillaci\u00f3n, ofensa o traici\u00f3n.<\/p>\n<p>En <strong>Mateo 18:21-35<\/strong> encontramos que Pedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas para preguntar cuantas veces ten\u00eda que perdonar a su hermano. En su l\u00f3gica humana \u00e9l pens\u00f3 que deb\u00eda de haber un l\u00edmite. Pedro sugiri\u00f3 una cantidad. \u201c\u00bfHasta siete?\u201d, pregunto \u00e9l. La respuesta de Cristo fue sorprendente. Utilizo el numero que dio Pedro para crear un juego de palabras diciendo: \u201cNo te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.\u201d Luego contin\u00fao con una par\u00e1bola acerca de dos deudores.<br \/>\nUn siervo le deb\u00eda a su amo una cantidad que nunca podr\u00eda pagar, mientras que uno de sus compa\u00f1eros estaba endeudado con \u00e9l en una cantidad muy inferior. El amo perdono la deuda exorbitante de este siervo, pero el siervo no perdono la deuda de su compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>Cuando el amo se entero de la maldad de su siervo lo entrego a los verdugos hasta que pagara su deuda. Los verdugos solo ten\u00edan el trabajo de torturar y ejecutar prisioneros. En lo espiritual ocurre algo similar. Cuando nos rehusamos perdonar a quienes nos ofenden, nuestro Padre celestial no nos puede perdonar, somos siervos malvados, y caemos en manos de \u201cverdugos\u201d. Esto es, vienen muchos males, dolores, y pueden venir ataques demoniacos al abrazar el rencor en vez de la misericordia.<\/p>\n<p>En<strong> 1 Corintios 13:5<\/strong> tenemos una gran revelaci\u00f3n. Una de las virtudes del amor es que no guarda rencor. La palabra griega que se utiliza en este vers\u00edculo es LOGIZOMAI que significa; reconocer, contar, calcular, tomar en cuenta, etc. El resentimiento es mantener un record, una cuenta pendiente en nuestra mente. Deseamos que la persona que nos debe pague con sufrimiento o alguna perdida personal. Pero si tenemos el amor de Dios en nosotros, estaremos prestos para sacar esos sentimientos de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde el antiguo pacto recibimos instrucciones de parte de Dios que nos instruyen a no guardar rencor. No te vengar\u00e1s, ni guardar\u00e1s rencor a los hijos de tu pueblo, sino amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo Jehov\u00e1. <strong>Lev\u00edticos 19:18<\/strong><\/p>\n<p><strong>Proverbios 18:19<\/strong> dice: El hermano ofendido es m\u00e1s tenaz que una ciudad fuerte,<br \/>\nY las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alc\u00e1zar.<br \/>\nUna ciudad fuerte en aquellos tiempos era la que levantaba murallas para defenderse de ej\u00e9rcitos invasores. Asimismo, el que esta ofendido levanta muros alrededor de su coraz\u00f3n como un medio de protecci\u00f3n para evitar no ser herido. Si no escuchamos el consejo de Dios y abrimos nuestros corazones para tener misericordia, no seremos creyentes victoriosos en el Se\u00f1or. Que Dios nos ayude y aumente nuestra fe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lamentablemente, en nuestra jornada por la vida no podremos evitar<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[31,155,310,354,392,393],"class_list":["post-912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-biblico","tag-amargura","tag-emocion","tag-misericordia","tag-perdon","tag-remordimiento","tag-rencor"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}