{"id":901,"date":"2012-10-03T23:11:37","date_gmt":"2012-10-04T03:11:37","guid":{"rendered":"http:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=901"},"modified":"2012-10-03T23:11:37","modified_gmt":"2012-10-04T03:11:37","slug":"la-envidia-y-el-orgullo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=901","title":{"rendered":"LA ENVIDIA Y LA SOBERBIA"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><strong>LA ENVIDIA<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/molumen_woman_eyes1.png\"><img alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-908\" title=\"molumen_woman_eyes\" src=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/molumen_woman_eyes1.png?w=150\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"53\" \/><\/a>La envidia es un mal muy com\u00fan en la raza humana. Hay quienes envidian el talento que otros poseen. Por ejemplo, el joven que no tiene habilidades en los deportes envidia al atleta popular de su escuela. La joven que no consigue que alguien se interese en invitarla a salir, envidia a aquella que tiene una fila de pretendientes. Los pobres envidian a los ricos. La envidia puede tocar todas las \u00e1reas de nuestras vidas ya que se manifiesta cuando uno considera que a su pr\u00f3jimo le va mejor o posee algo mejor que deseamos tener.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se define la envidia? La envidia es aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas. La Real Academia Espa\u00f1ola la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee (Wikipedia).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>En la Biblia tenemos algunos casos que aunque la palabra \u201cenvidia\u201d no se mencione en ellos, al conocer los detalles de cada relato no cabe duda de que en tales historias tengamos dicha emoci\u00f3n. Por ejemplo, la historia de Ca\u00edn quien envidio a su hermano Abel porque su ofrenda fue aceptada por Jehov\u00e1 (<strong>G\u00e9nesis 4<\/strong>). Sarah tuvo envidia de Hagar al no poder concebir hijos por ser est\u00e9ril (<strong>G\u00e9nesis 16<\/strong>). Otro caso famoso en la Biblia es el de Jos\u00e9 y sus hermanos. Estos ten\u00edan envidia de \u00e9l por ser el ni\u00f1o mimado de su padre (<strong>G\u00e9nesis 37:11<\/strong>).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>TEXTOS PARA REFLEXIONAR<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Proverbios 14:30<\/strong> El coraz\u00f3n apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos. Este vers\u00edculo nos revela que aquel que tiene su mente y coraz\u00f3n en calma y en quietud, produce salud para su cuerpo. Pero la envidia es como pudrici\u00f3n a los huesos. Es decir, que el envidioso sin saberlo est\u00e1 afectando no solo su alma sino tambi\u00e9n su bienestar fisico.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Filipenses 1:15<\/strong>\u00a0 Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Es lamentable que haya predicadores que salen a ministrar la Palabra de Dios con una motivaci\u00f3n carnal. Ven como Dios usa a sus compa\u00f1eros para salvar las almas que se est\u00e1n perdiendo y vez de gozarse con ellos, se entristecen al verlos prosperar en la obra del Se\u00f1or. Oremos que nuestro servicio para el Reino de Dios sea hecho de buena voluntad.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>1 Corintios 13:4<\/strong>\u00a0 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. Si queremos combatir el sentimiento de envidia que puede surgir en cualquier momento en nuestras almas; es necesario que pidamos a Dios que nos llene de m\u00e1s amor. Porque el amor de Dios es un gran ant\u00eddoto contra ese veneno tan destructivo. El amor se goza mas en dar que en recibir. Por lo tanto, si amo a mi projimo estar\u00e9 feliz por sus bendiciones sin desear maldad para \u00e9l.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>\u00c9xodo 20:17<\/strong> No codiciar\u00e1s la casa de tu pr\u00f3jimo, no codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu pr\u00f3jimo. Cuando deseamos aquello que le pertenece al pr\u00f3jimo, lo hacemos movidos por un sentimiento de envidia. Esa codicia es la que lleva a muchos a cometer cr\u00edmenes fatales para robar la pertenencia del envidiado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>G\u00e1latas 5:26\u00a0<\/strong> No nos hagamos vanagloriosos, irrit\u00e1ndonos unos a otros, envidi\u00e1ndonos unos a otros.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>LA SOBERBIA<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/peacock.jpg\"><img alt=\"Dibujo de un pavo real\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-904\" title=\"From Winckelmann and Sons's ABC book ( Germany 1832 )\" src=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/10\/peacock.jpg?w=132\" alt=\"\" width=\"132\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/peacock.jpg 344w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/peacock-265x300.jpg 265w\" sizes=\"auto, (max-width: 132px) 100vw, 132px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Soberbia (del lat\u00edn superbia) y orgullo (del franc\u00e9s orgueil), es un sentimiento de sobrevaloraci\u00f3n de uno mismo por sobre los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Otros sin\u00f3nimos son: altivez, arrogancia, vanidad, etc. Como ant\u00f3nimos tenemos: humildad, modestia, sencillez, etc. El principal matiz que las distingue est\u00e1 en que el orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido a otros, bas\u00e1ndose en la satisfacci\u00f3n de la propia vanidad, del yo o ego. Por ejemplo, una persona orgullosa o soberbia jam\u00e1s se \"rebajar\u00eda\" a pedir perd\u00f3n o ayuda (Wikipedia).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Proverbios 8:13<\/strong> El temor de Jehov\u00e1 es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco. La soberbia es una de las cosas que Dios mas aborrece y si queremos agradarle, debemos compartir el mismo sentir. Debemos aborrecer el mal de la arrogancia y la soberbia. Toda voz o pensamiento que nos haga sentir superiores a los dem\u00e1s debe ser quebrantado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Proverbios 16:18<\/strong> Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la ca\u00edda la altivez de esp\u00edritu. La soberbia fue la que causo la ca\u00edda de Lucero (<strong>Ezequiel 28<\/strong>), un \u00e1ngel hermoso que acabo convirti\u00e9ndose en Satan\u00e1s. Cuando alguien es quebrantado o destronado, debemos preguntarnos qu\u00e9 ocurri\u00f3 antes de ese quebrantamiento.\u00a0 Es posible que en el coraz\u00f3n del individuo haya surgido la soberbia como ocurri\u00f3 con el rey Nabucodonosor (<strong>Daniel 4<\/strong>).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Abd\u00edas 1:3<\/strong> La soberbia de tu coraz\u00f3n te ha enga\u00f1ado, t\u00fa que moras en las hendiduras de las pe\u00f1as, en tu alt\u00edsima morada; que dices en tu coraz\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n me derribar\u00e1 a tierra?<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>G\u00e1latas 6:3<\/strong> Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a s\u00ed mismo se enga\u00f1a.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Estos vers\u00edculos revelan que el soberbio es enga\u00f1ado por el sentimiento de superioridad. Llega a creer que en verdad es la gran cosa, que aunque otros hayan ca\u00eddo, \u00e9l no; \u00e9l no va a caer porque es el mejor. Tal individuo entra en una ceguera tal que no le deja ver la realidad. Ignora cuan d\u00e9bil es y cuanto necesita de Dios para subsistir. Esta arrogancia se puede colar entre nosotros cuando nos consideramos superiores al hermano que ha ca\u00eddo en pecado. Cuando creemos que no nos vamos a descarriar o que no vamos a fallar porque somos fuertes, gente de ayuno y oraci\u00f3n que no le da tregua al diablo, esto puede ser una evidencia de que ya hemos sido mordidos por la serpiente de la soberbia.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Proverbios 11:12<\/strong> El que carece de entendimiento menosprecia a su pr\u00f3jimo; Mas el hombre prudente calla. La soberbia es sobrevaloraci\u00f3n, mientras que el menosprecio es tener en poco al pr\u00f3jimo o darle menos valor. Cada vez que en nuestros corazones tengamos una actitud o pensamiento que valoriza mas a un hermano que a otro, hemos ca\u00eddo en soberbia.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA ENVIDIA La envidia es un mal muy com\u00fan en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[156,160,336,448],"class_list":["post-901","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-biblico","tag-emociones-y-sentimientos","tag-envidia","tag-orgullo","tag-textos-biblicos"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/901\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}