{"id":616,"date":"2012-03-02T00:12:08","date_gmt":"2012-03-02T05:12:08","guid":{"rendered":"http:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=616"},"modified":"2012-03-02T00:12:08","modified_gmt":"2012-03-02T05:12:08","slug":"la-oracion-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=616","title":{"rendered":"LA ORACI\u00d3N (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><a href=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/03\/duerer-prayer.jpg\"><img alt=\"Manos juntas\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-638\" title=\"Duerer-Prayer\" src=\"http:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2012\/03\/duerer-prayer.jpg?w=102\" alt=\"\" width=\"102\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/duerer-prayer.jpg 575w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/duerer-prayer-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 102px) 100vw, 102px\" \/><\/a>En el estudio anterior vimos a dos hombres que conocieron a Dios\u00a0 \u00edntimamente a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n. Estos hombres, Enoc y Abraham, son un\u00a0 gran ejemplo de que podemos tener amistad con Dios a pesar de nuestras imperfecciones y debilidades. Otro l\u00edder que\u00a0 tambi\u00e9n llego a tener una gran relaci\u00f3n con su Dios fue Mois\u00e9s.\u00a0 La primera vez que Mois\u00e9s se encuentra con Dios en el desierto de Madian, su reacci\u00f3n a la manifestaci\u00f3n divina fue la misma que tuvo Ad\u00e1n despu\u00e9s de haber pecado. No eran las mismas circunstancias pero el resultado muy similar. Cuando Mois\u00e9s oy\u00f3 la voz de Dios que le hablaba desde la zarza, dice en <strong>\u00c9xodo 3:6<\/strong> que \u00e9l cubri\u00f3 su rostro porque ten\u00eda miedo de ver a Dios.\u00a0 Debemos distinguir la diferencia que hay entre \"el temor de Jehov\u00e1\", el cual es santo y agradable al Se\u00f1or, y \"tener miedo de Dios.\" Cuando no le conocemos no tenemos confianza delante de \u00c9l. Cuando le conocemos y estamos en pecado no podemos tener confianza con \u00c9l. <strong>1 Juan 3:21<\/strong> dice: \"Amados, si nuestro coraz\u00f3n no nos reprende, confianza tenemos en Dios.\"<\/p>\n<p>Dios hab\u00eda llamado a Mois\u00e9s a subir al monte para all\u00ed recibir leyes y mandamientos para su pueblo. Israel vio que Mois\u00e9s se tardaba en regresar, cuarenta d\u00edas y cuarenta noches estuvo en la presencia Jehov\u00e1. En su impaciencia se manifesto la rebeli\u00f3n y la incredulidad que hab\u00eda en ellos. Persuadieron a Aaron a que les hiciera un becerro de oro para adorarlo el cual adoraron y lo proclamaron su dios. Dios determin\u00f3 consumir a su pueblo por esa idolatr\u00eda entonce Mois\u00e9s intercedi\u00f3 delante de Jehov\u00e1 (<strong>\u00c9xodo 32:11-13<\/strong>). Luego vuelve a interceder por el pueblo con una fe y una confianza sobrenatural. Digo esto porque nadie mas se atrever\u00eda a orar de la forma que hizo Mois\u00e9s en <strong>\u00c9xodo 32:31-32<\/strong>. <em>Entonces volvi\u00f3 Mois\u00e9s a Jehov\u00e1 y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ra\u00e9me ahora de tu libro que has escrito.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Mois\u00e9s comenz\u00f3 a hablar t\u00edmidamente con Dios, pero despu\u00e9s de pasar tiempo con el Se\u00f1or, cuando vio la gloria de Dios en las plagas que trajo sobre Egipto; despu\u00e9s que vio a Dios abrir el Mar Rojo, y despu\u00e9s de pasar tiempo con Dios cuare0nta d\u00edas y cuarenta noches, Mois\u00e9s se enamor\u00f3 de la presencia de Dios. Lleg\u00f3 el momento en que el pueblo de Israel deb\u00eda comenzar su peregrinaje por el desierto y Mois\u00e9s hab\u00eda sido llamado a ser su l\u00edder. Este era un gran reto para el varon de Dios. \u00c9l sab\u00eda que no podr\u00eda sobrevivir este peregrinaje sin la presencia de Dios. Dios le hab\u00eda dicho a su siervo que iba a enviar su \u00e1ngel para que los acompa\u00f1ara, pero su presencia no ir\u00eda con ellos.\u00a0 Entonces Mois\u00e9s clamo a Dios: \"Y dijo Mois\u00e9s a Jehov\u00e1: Mira, t\u00fa me dices a m\u00ed: Saca este pueblo; y\u00a0 t\u00fa no me has declarado a qui\u00e9n enviar\u00e1s conmigo. Sin embargo, t\u00fa dices:\u00a0 Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado tambi\u00e9n gracia en mis\u00a0 ojos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres\u00a0 ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira\u00a0 que esta gente es pueblo tuyo.\" (<strong>\u00c9xodo 33:12-13<\/strong>).\u00a0 Cuan diferente es este Mois\u00e9s de aquel que estuvo frente a la zarza. Ahora \u00e9l quiere \"conocer\" a Dios. Ya \u00e9l conoc\u00eda quien era Jehov\u00e1 Dios, pero lo que estaba diciendo es \"yo quiero m\u00e1s de Ti.\"<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Si seguimos leyendo el cap\u00edtulo vemos que Mois\u00e9s se asegur\u00f3 de que la presencia de Dios fuera con ellos en el camino por el desierto. Una vez que \u00e9l tiene asegurada esa bendici\u00f3n, vuelve a pedirle a Jehov\u00e1 que le muestre su gloria (<strong>v. 18<\/strong>). Creo que mientras mas tiempo pasemos con Dios, mas deseo tendremos de \u00c9l. Pero esta es la gran batalla que est\u00e1 peleando la Iglesia en estos \u00faltimos tiempos. Cuantas cosas nos est\u00e1n distrayendo, quit\u00e1ndonos el tiempo de nuestra intimidad con Dios.\u00a0 Muchas cosas pelean por nuestra atenci\u00f3n. Todo el d\u00eda lo pasamos ocupados, corriendo de un lado para otro, entretenidos con todos nuestros juguetes tecnol\u00f3gicos.\u00a0 Y al final del d\u00eda, muchas veces terminamos tan cansados, sin tiempo para Dios. El secreto de Mois\u00e9s, el secreto para vivir una vida espiritual abundante es valorar a Dios. Mois\u00e9s supo valorar la presencia de Dios en su vida. Una ley humana que siempre ha existido es que siempre le daremos nuestra atenci\u00f3n a aquello que valoramos. Jes\u00fas dijo: \"<em>Porque donde est\u00e1 vuestro tesoro, all\u00ed tambi\u00e9n estar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n<\/em>.\" (<strong>Lucas 12:34<\/strong>).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el estudio anterior vimos a dos hombres que conocieron<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-616","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-biblico"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/616","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=616"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/616\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=616"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=616"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=616"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}