{"id":2896,"date":"2021-08-12T18:44:32","date_gmt":"2021-08-12T22:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=2896"},"modified":"2021-08-12T18:44:32","modified_gmt":"2021-08-12T22:44:32","slug":"transformado-por-la-santidad-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=2896","title":{"rendered":"TRANSFORMADO POR LA SANTIDAD DE DIOS"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Isa\u00edas 6 En el a\u00f1o que muri\u00f3 el rey Uz\u00edas vi yo al Se\u00f1or sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. <sup>2 <\/sup>Por encima de \u00e9l hab\u00eda serafines; cada uno ten\u00eda seis alas; con dos cubr\u00edan sus rostros, con dos cubr\u00edan sus pies, y con dos volaban.<sup>3 <\/sup>Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Transformado por la Santidad de Dios - Ep. 2 - #estudiobiblico\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WNH0y6CjMQI?start=285&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>La santidad de Dios revela nuestra impureza, aplasta nuestro orgullo y nos purifica para cumplir su voluntad. Cuando Isa\u00edas vio la gloria de Jehov\u00e1 en el templo, no pudo resistir la majestad de su presencia. El profeta tambi\u00e9n qued\u00f3 impresionado por la alabanza de los serafines que exaltaba la santidad de Dios. Ellos pudieron haber alabado otra de las carecteristicas o atributos de Dios. Pero al igual que los querubines en Apocalipsis 4, declaran que Dios es tres veces santo. En la Biblia, el repetir una palabra tres veces significa que est\u00e1 en un grado superlativo. Es decir, no hay nadie m\u00e1s santo, o tan santo como el Se\u00f1or. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Isa\u00edas 6:5 Entonces dije: \u00a1Ay de m\u00ed! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento, Isa\u00edas pudo notar la impureza que hab\u00eda en \u00e9l. Quiz\u00e1s hasta ese momento, el profeta cre\u00eda que estaba espiritualmente apto. Despu\u00e9s de todo, Dios ya lo estaba usando para ministrar a su pueblo. La unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo estaba sobre su vida. Pero el encuentro que tuvo con Dios sirvi\u00f3 para revelar su pecado. Si hubo alg\u00fan orgullo religioso, en ese momento la santidad de Dios hizo a\u00f1icos toda altivez. Al estar en su presencia, Isa\u00edas tuvo que reconocer que sus buenas obras eran como trapos de inmundicia ante Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de nosotros pensamos que estamos bien ante Dios, pero eso se debe a que tendemos a compararnos con otros que viven en la impiedad o con cristianos que no caminan en la palabra. Si nos encontraramos con la gloria de Dios, nuestro orgullo espiritual se har\u00eda a\u00f1icos instant\u00e1neamente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.unsplash.com\/photo-1524482718-cb971fa26a21?ixid=MnwxMjA3fDB8MHxwaG90by1wYWdlfHx8fGVufDB8fHx8&amp;ixlib=rb-1.2.1&amp;auto=format&amp;fit=crop&amp;w=1000&amp;q=80\" alt=\"close view of bonfire\" width=\"288\" height=\"192\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Isa\u00edas 6:6 Y vol\u00f3 hacia m\u00ed uno de los serafines, teniendo en su mano un carb\u00f3n encendido, tomado del altar con unas tenazas; 7 y tocando con \u00e9l sobre mi boca, dijo: He aqu\u00ed que esto toc\u00f3 tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Mois\u00e9s construy\u00f3 el primer altar de bronce en el tabern\u00e1culo, el fuego de Dios consumi\u00f3 la ofrenda que Aar\u00f3n hab\u00eda puesto sobre \u00e9l (Lev\u00edtico 9:24). A partir de ese momento, los sacerdotes mantuvieron el fuego encendido continuamente. Lev\u00edtico 6: 12-14. El fuego en el altar de bronce sirvi\u00f3 para consumir los sacrificios por sus pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>Segun la ley de Mois\u00e9s, Isa\u00edas debia salir del templo, traer un becerro o carnero para que uno de los sacerdotes lo matara y lo sacrificara, y luego el sumo sacerdote pod\u00eda expiar su pecado. Pero Dios, en su gracia y misericordia, tom\u00f3 del fuego que consum\u00eda las ofrendas, para limpiar los labios del profeta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s, cuando Isa\u00edas confes\u00f3 su pecado, se supon\u00eda que deb\u00eda dejar el templo, traer un becerro o un carnero para que uno de los sacerdotes lo matara y sacrificara, y luego el sumo sacerdote pod\u00eda expiar su pecado. Pero Dios, en su gracia y misericordia, tom\u00f3 del fuego que hab\u00eda en el altar de bronce para limpiar los labios del profeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Isaias reconoci\u00f3 su pecado, se humill\u00f3 ante Dios, y fue purificado para seguir sirviendo al Se\u00f1or. Hoy en d\u00eda no necesitamos el fuego del altar de bronce, ni los sacrificios y ofrendas para ser limpiados. Gracias al Se\u00f1or Jesucristo, su sangre nos puede lavar de todo pecado.<\/p>\n\n\n\n<p>Isa\u00edas reconoci\u00f3 su pecado, se humill\u00f3 ante Dios y fue purificado para continuar sirviendo al Se\u00f1or. Hoy no necesitamos el fuego del altar de bronce ni sus sacrificios y ofrendas para ser purificados. Gracias al Se\u00f1or Jesucristo, su sangre puede purificarnos y lavarnos de todo pecado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>1 Juan 1:7 pero si andamos en luz, como \u00e9l est\u00e1 en luz, tenemos comuni\u00f3n unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la sangre de Cristo no solo nos limpia, sino que tambi\u00e9n nos santifica (Hebreos 13:12).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el nuevo pacto, Dios no solo utiliza la sangre para limpiarnos y santificarnos, sino tambi\u00e9n su palabra y el Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el nuevo pacto, Dios no solo usa la sangre para limpiarnos y santificarnos, sino que  tambi\u00e9n usa su palabra y el Esp\u00edritu Santo como agentes santificadores.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Juan 17: 17 Santif\u00edcalos en tu verdad; tu palabra es verdad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>1 Pedro 1:2 elegidos seg\u00fan la presciencia de Dios Padre en santificaci\u00f3n del Esp\u00edritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mediante la sangre de Cristo, consumiendo su santa palabra, y por el poder del Esp\u00edritu Santo, podemos ser transformados tal como lo fue Isa\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isa\u00edas 6 En el a\u00f1o que muri\u00f3 el rey Uz\u00edas<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2787,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[242,379,417],"class_list":["post-2896","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estudio-biblico","tag-isaias-6","tag-purificacion","tag-santidad-de-dios"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/umberto-unsplash-scaled.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2896\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}