{"id":2447,"date":"2018-11-18T20:11:50","date_gmt":"2018-11-19T01:11:50","guid":{"rendered":"http:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=2447"},"modified":"2018-11-18T20:11:50","modified_gmt":"2018-11-19T01:11:50","slug":"pensando-en-el-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=2447","title":{"rendered":"PENSANDO EN EL SE\u00d1OR"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2018\/11\/pexels-photo-414612.jpeg\" alt=\"A peaceful lake under the moonlight.\" class=\"wp-image-2448\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Isa\u00edas 26:3 T\u00fa guardar\u00e1s en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado<\/em>.<\/h4>\n\n\n\n<p>Yo soy un testigo del poder y fidelidad de esta escritura. En muchas ocasiones he visto como mi alma se ha llenado de ansidedad cuando no medito en el Se\u00f1or, y en vez de eso dejo que mi mente se distraiga con pensamientos vanos.<br>Pero cuando me vuelvo a Dios y pienso en sus promesas, mi coraz\u00f3n es inundado de paz, seguridad y confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos en un mundo enloquecido por la maldad; lleno de conflictos, divisiones, e histeria colectiva. A veces, estos males de la sociedad logran penetrar la mente del creyente con pensamientos mentirosos que le hacen dudar del mensaje del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al aceptar la duda en su coraz\u00f3n, el creyente le da acceso a los esp\u00edritus malignos&nbsp;para que ataquen su mente y sus emociones. Es por esto que muchos cristianos pierden la paz de Dios en sus vidas. Por lo tanto, es necesario que acudamos a la fuente de esperanza y fortaleza para los hijos de Dios, su Santa Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA PROMESA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La promesa de Isa\u00edas 26:3 nos da la clave para salir victoriosos de los ataques del maligno, y nos muestra c\u00f3mo podemos evitar perder la paz interior. Esta escritura nos ense\u00f1a que aquel que piensa o medita en Dios siempre, es guardado en completa paz por el Dios Todopoderoso.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras escrituras la palabra guardar es utilizada en un sentido militar; \u201ccomo cuando una ciudad es guardada por una guarnici\u00f3n en su interior, aunque sea rodeada en el exterior.\u201d Jamiesson, Fausset, &amp; Brown Commentary<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra pensamiento en este vers\u00edculo viene del vocablo hebreo <em>ye\u0302tser<\/em> que tambi\u00e9n se puede traducir como \u201cconcepto, imaginaci\u00f3n, o mente.\u201d Una mente llena de Dios y su palabra no tendr\u00e1 espacio para pensamientos malignos, ni para alojar los argumentos mentirosos del enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien usted dir\u00e1, \u00bfqui\u00e9n puede permanecer pensando en Dios cada d\u00eda de su vida? Pues obviamente este texto no est\u00e1 hablando de pensar en el Se\u00f1or veinticuatros horas al d\u00eda, siete d\u00edas a la semana.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s bien se refiere a mantener una relaci\u00f3n con el Se\u00f1or cada d\u00eda de nuestras vidas; a estar conscientes de su presencia en nuestro diario vivir. Solo el vivir en el Esp\u00edritu nos permitir\u00e1 tener este tipo de meditaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS QUE SON DEL ESP\u00cdRITU<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft is-resized\"><a href=\"https:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e.jpg\" alt=\"The brain illustrated as a tree.\" class=\"wp-image-2450\" width=\"265\" height=\"265\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e.jpg 1024w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e-300x300.jpg 300w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e-150x150.jpg 150w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/f28b00e0-0182-4bdb-a290-60fc7fb650fb-355-00000056d12f087e-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 265px) 100vw, 265px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Romanos 8:5-6 dice <em>Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Esp\u00edritu, en las cosas del Esp\u00edritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Esp\u00edritu es vida y paz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Vemos aqu\u00ed que el tipo de pensamiento que guardamos en nuestra mente nos deja saber si estamos en el Esp\u00edritu o en la carne.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento carnal es aquel que est\u00e1 acuerdo a los deseos malignos en nuestro cuerpo. Mientras que el pensamiento del Esp\u00edritu es el que est\u00e1 de acuerdo a la palabra de Dios y el fruto del Esp\u00edritu (G\u00e1latas 5:21-23).<\/p>\n\n\n\n<p>En Romanos 8 aprendemos que lo que pensamos, sea carnal o espiritual traer\u00e1 consecuencias a nuestras vidas. Si siendo nacidos de nuevo, luego nos deleitamos en pensamientos pecaminosos vamos a perder la vida de Dios en nosotros. Si por el contrario, perseveramos pensando en el Se\u00f1or y gozandonos en su palabra, vamos a tener vida y paz.<\/p>\n\n\n\n<p>No tenemos porqu\u00e9 vivir como los que no tienen esperanza en el mundo. Como hijos de Dios tenemos la fuente de vida en nuestros corazones. Solo necesitamos permanecer conectados a la vid, ocupando nuestra mente en Dios, y confiando en sus promesas.<\/p>\n\n\n\n<p>La promesa en Isa\u00edas 26:3 a\u00f1ade, \u201cporque en ti ha confiado.\u201d El que permanece meditando en el Se\u00f1or desarrolla confianza en su Dios. Esta confianza viene a trav\u00e9s de la fe en su palabra, y como resultado es guardado por la paz que nos da nuestro Se\u00f1or Jesucristo. \u00a1Aleluya!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isa\u00edas 26:3 T\u00fa guardar\u00e1s en completa paz a aquel cuyo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[85,240,350,352],"class_list":["post-2447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mensajes","tag-confianza","tag-isaias-263","tag-paz","tag-pensamiento"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2447\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}