{"id":1344,"date":"2015-07-16T22:19:35","date_gmt":"2015-07-17T02:19:35","guid":{"rendered":"http:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=1344"},"modified":"2015-07-16T22:19:35","modified_gmt":"2015-07-17T02:19:35","slug":"daniel-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/?p=1344","title":{"rendered":"DANIEL 4"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1347 size-medium\" src=\"https:\/\/logoslight.files.wordpress.com\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216.jpg?w=300\" alt=\"William_Blake_-_Nebuchadnezzar_-_WGA02216\" width=\"300\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216.jpg 1193w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216-300x214.jpg 300w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216-1024x730.jpg 1024w, https:\/\/luzenlapalabra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/william_blake_-_nebuchadnezzar_-_wga02216-768x547.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando Dios hace una obra en nuestras vidas, lo normal es que le testifiquemos a otros lo que \u00e9l ha hecho, para que le glorifiquen y aprendan m\u00e1s de sus caminos. Es por esto que Nabucodonosor consider\u00f3 conveniente declarar las cosas que Dios hab\u00eda hecho en su vida. El testimonio del rey Nabucodonosor nos ense\u00f1a la soberan\u00eda de Dios en el gobierno de los hombres, su aborrecimiento hacia la altivez, y que \u00e9l puede humillar a los que se jactan en su grandeza.<\/p>\n<p><strong>La salutaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cNabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las se\u00f1ales y milagros que el Dios Alt\u00edsimo ha hecho conmigo. \u00a1Cu\u00e1n grandes son sus se\u00f1ales, y cu\u00e1n potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su se\u00f1or\u00edo de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.\u201d Daniel\u202c \u202d4:1-3\u202c<\/em><\/p>\n<p>En su saludo a los lectores de este escrito, podemos percibir el car\u00e1cter de un hombre que ha sido tocado por Dios. Este rey pagano que vivi\u00f3 toda su vida rodeado de idolatr\u00eda, y con un coraz\u00f3n lleno de crueldad hacia sus enemigos, en este recuento habla con palabras semejantes a las de un salmista, deseando paz abundante para todo el mundo, y exaltando al Dios verdadero.<\/p>\n<p><strong>El sue\u00f1o y su misterio<\/strong><\/p>\n<p>Para el tiempo de este escrito, el rey Nabucodonosor ya hab\u00eda conquistado muchas tierras, y hab\u00eda vencido a todos sus adversarios. Su reino era prospero y se sent\u00eda seguro en la grandeza y potencia de su ejercito. Fue durante ese tiempo de gloria y grandes riquezas que el Se\u00f1or le hablo al rey a trav\u00e9s de un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Aunque sabemos que la mayor\u00eda de los sue\u00f1os que tenemos no vienen de Dios, hay momentos en los que \u00e9l utiliza este medio para tratar con nosotros. Cuando esto ocurre, a veces los sue\u00f1os son tan fuertes que quedamos impactados en nuestro esp\u00edritu y no podemos olvidar lo que hemos visto. Esta fue la experiencia de Nabucodonosor con lo que Dios le hab\u00eda mostrado.<\/p>\n<p>El rey consult\u00f3 a los astr\u00f3logos y adivinos para que le diesen la interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o, pero ellos jamas ivan a poder revelar un misterio de Dios. Nabucodonosor tuvo que acudir al hombre que \u00e9l sab\u00eda ten\u00eda un esp\u00edritu superior. Este era el profeta Daniel sobre quien estaba el Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p>El rey le cont\u00f3 el sue\u00f1o a Daniel de la siguiente manera:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00c9stas fueron las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama: Me parec\u00eda ver en medio de la tierra un \u00e1rbol, cuya altura era grande. Crec\u00eda este \u00e1rbol, y se hac\u00eda fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y hab\u00eda en \u00e9l alimento para todos. Debajo de \u00e9l se pon\u00edan a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hac\u00edan morada las aves del cielo, y se manten\u00eda de \u00e9l toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aqu\u00ed un vigilante y santo descend\u00eda del cielo. Y clamaba fuertemente y dec\u00eda as\u00ed: Derribad el \u00e1rbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; v\u00e1yanse las bestias que est\u00e1n debajo de \u00e9l, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus ra\u00edces dejar\u00e9is en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el roc\u00edo del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su coraz\u00f3n de hombre sea cambiado, y le sea dado coraz\u00f3n de bestia, y pasen sobre \u00e9l siete tiempos.\u201d Daniel\u202c \u202d4:10-16\u202c<\/em><\/p>\n<p><strong>La interpretaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Daniel escuch\u00f3 el sue\u00f1o, \u00e9l no tuvo que orar pidi\u00e9ndole al Se\u00f1or que le hiciera entender el significado de todo esto. \u00c9l supo inmediatamente cual era la interpretaci\u00f3n, pero la revelaci\u00f3n era tan impactante que Daniel estuvo at\u00f3nito casi una hora. De seguro se preguntaba como le iba a comunicar al rey un mensaje tan fuerte.<\/p>\n<p>El \u00e1rbol representaba a Nabucodonosor, el cual creci\u00f3 y se hizo grande y fuerte en la tierra. Esto habla de la expansi\u00f3n de su imperio entre las naciones. El follaje hermoso y la abundancia de sus frutos describen la prosperidad y riqueza de este rey y su reino. En cuanto a la sombra del \u00e1rbol, Nabucodonosor serv\u00eda de protecci\u00f3n a aquellos reyes y pueblos que eran m\u00e1s d\u00e9biles y necesitaban un aliado como \u00e9l para mantenerse en pie.<\/p>\n<p>Lo que Dios le muestra acerca de un \"vigilante\" debe de referirse a un orden de seres angelicales que est\u00e1n para observar lo que ocurre en el reino de los hombres y tienen autoridad de decretar sentencia de parte de Dios. Notemos que en el vers\u00edculo 17 dice que \"la sentencia es por decreto de los vigilantes&#8230;\"<\/p>\n<p>La Biblia no nos habla m\u00e1s acerca de estos vigilantes, pero en G\u00e9nesis 19 encontramos a \u00e1ngeles que act\u00faan como observadores para mirar si la maldad de Sodoma y Gomorra hab\u00eda llegado al colmo. Aunque parte de su misi\u00f3n era rescatar a Lot y su familia, est\u00e1 claro que Dios los envi\u00f3 para que a nosotros nos quedara confirmada la maldad de estas ciudades. (ver<a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=Genesis+18&amp;version=RVR1960\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> G\u00e9nesis 18:16, 21, 2<\/a>2; <a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=G%C3%A9nesis%2019&amp;version=RVR1960\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">19:1<\/a>)<\/p>\n<p>Daniel le declar\u00f3 a Nabucodonosor que las palabras del vigilante era la sentencia del Alt\u00edsimo sobre \u00e9l. El rey iba a ser echado de entre los hombres para estar entre las bestias por siete a\u00f1os, pero a pesar de esto su reino no le iba a ser quitado, sino que una vez que reconociera la grandeza de Dios, iba a volver al trono.<\/p>\n<p><strong>La locura del rey<\/strong><\/p>\n<p>Daniel exhort\u00f3 al rey a cambiar sus caminos para ver si de esta manera el pod\u00eda prolongar su tranquilidad en la tierra. Lo que quiere decir que Daniel sab\u00eda que esta palabra acerca de Nabucodonosor era firme, y que tarde o temprano se iba a cumplir.<\/p>\n<p>\u201cAl cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, habl\u00f3 el rey y dijo: \u00bfNo es \u00e9sta la gran Babilonia que yo edifiqu\u00e9 para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? A\u00fan estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojar\u00e1n, y con las bestias del campo ser\u00e1 tu habitaci\u00f3n, y como a los bueyes te apacentar\u00e1n; y siete tiempos pasar\u00e1n sobre ti, hasta que reconozcas que el Alt\u00edsimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien \u00e9l quiere.\u201d Daniel\u202c \u202d4:29-32\u202c<\/p>\n<p>Creo que cuando leemos esta historia no nos damos cuenta de cuan asombroso fue lo que Dios hizo con el rey Nabucodonosor. Imaginemonos cual ser\u00eda nuestra reacci\u00f3n si esto ocurriera con el Presidente Obama, el l\u00edder de la primera potencia del mundo. En verdad ser\u00eda una gran humillaci\u00f3n para este hombre, su gobierno, y la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la humillaci\u00f3n de Nabucodonosor fue una bendici\u00f3n para su vida, porque si Dios lo hubiese dejado andando en su orgullo, nunca hubiese tenido la oportunidad de conocer quien es el Dios verdadero.<\/p>\n<p><strong>Restauraci\u00f3n al trono<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de siete largos a\u00f1os, Dios volvi\u00f3 la mente de Nabucodonosor a su juicio cabal, y lo hizo volver al trono como le hab\u00eda prometido. Despu\u00e9s de tanto tiempo viviendo entre los animales y comiendo de la yerba del campo, el rey alzo sus ojos al cielo y pudo recordar el sue\u00f1o y la raz\u00f3n por la que estaba como una bestia.<\/p>\n<p>Entonces Nabucodonosor reconoci\u00f3 la grandeza de Dios, y su soberan\u00eda en la tierra. Y le dio alabanza al \u00fanico que merece toda la gloria.<\/p>\n<p>Aunque lo normal era que otra persona hubiese tomado control del imperio despu\u00e9s del rey caer en la locura, nadie pudo quitarle el trono porque Dios hizo que las ra\u00edces del \u00e1rbol quedaran con vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Dios hace una obra en nuestras vidas, lo normal<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[106,290,315,441],"class_list":["post-1344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-biblico","tag-daniel-4","tag-los-vigilantes","tag-nabucodonosor","tag-sueno-del-arbol"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzenlapalabra.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}