Y SABRÁN QUE YO SOY JEHOVÁ…

EZEQUIEL 39:28-29                               Igl. Pentecostal de Washingto Heights 10/02/11

En el libro de Ezequiel, después de «Hijo de hombre», la expresión más común es, «y sabréis que soy Jehová.» Esta expresión se encuentra 60 veces en el libro de Ezequiel sin contar el resto del A.T. Estaba casi siempre conectada a un mensaje profético para el pueblo de Dios.

Dios quiere que sepamos que él es Jehová. Vamos a definir el significado de su nombre para así entender que busca Dios que sepamos. El significado de su nombre es una descripción de su propia naturaleza. Pero es necesario saber este significado en la experiencia y no solo en la mente. Es necesario saber este significado en el espíritu y no solo en el intelecto. Acerca del significado del Nombre, se trata de una combinación de las formas de pasado (היה), presente (הוה) y futuro (יהיה) de la raíz del verbo ser en hebreo, para indicar la eternidad de la existencia divina. Apocalipsis 1:8 «Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.» (Wikipedia). Su nombre indica que él es el único que existe por sí mismo, el eterno YO SOY.

Dios revela su nombre por primera vez a Moisés en Éxodo 3:14 diciéndole YO SOY EL QUE SOY. Más tarde al pueblo de Israel en el capítulo 6:2-3; 6-7.

«Hablo todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, más en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.»

«Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto.»

Israel supo, conoció, entendió, que él era Jehová cuando fueron librados de la esclavitud. De la misma manera, nosotros recibimos un conocimiento de Cristo nuestro Salvador como Dios eterno y todopoderoso, cuando fuimos librados de la esclavitud del pecado. Cristo dijo en Juan 8:58 «antes que Abraham fuese YO SOY.» El también lleva el nombre de su Padre, «porque en el habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» (Col. 2:9). El dijo: Yo y el Padre uno somos (Juan 10:30).

Dios se reveló a Israel como hemos visto en las Escrituras. Pero algo paso con el pueblo de Israel porque Dios les habla a través de sus profetas como si fueran un pueblo gentil. Como un pueblo que nunca ha oído y conocido quien es Dios.

1) Si él dice que ellos iban a “saber” que él es Jehová, es porque aunque ellos fueran pueblo de Dios, no le conocían profundamente. Había en ellos una ignorancia o amnesia espiritual.

2) La palabra “saber” en este versículo viene de la palabra hebrea yada’, que se puede traducir de varias formas. Significa: conocer; usada en una gran variedad de sentidos, figurado, literal, eufemísticamente y por inferencia (incluyendo observación, cuidado, reconocimiento; y efectivamente, instrucción, designación, castigo, etc.) (Como sigue):–reconocer, conocer (a alguien), aconsejar, responder, asignar, sin duda, ser consciente, etc…

¿Cuál es la causa de que Dios tenga que decirles «sabréis que soy Jehová»?

Israel se había olvidado de Él, y ahora iba en pos de otros dioses. Igualmente hoy, muchos se han olvidado de quien es Jesucristo, hoy también hace falta un conocimiento profundo de Dios. Dentro de los mensajes en que Dios usaba esta expresión se revela en qué Israel iba a conocer nuevamente a Jehová.

Ezequiel 6:13 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando sus muerto estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos.

En este versículo vemos que el punto principal del mensaje es el juicio de Dios contra su pueblo a causa de la idolatría. La mayoría de los mensajes en Ezequiel tienen que ver con el castigo que Dios traía sobre su pueblo por haber abandonado a Jehová. Todo el que ha nacido de nuevo sabe que no debe adorar a nada ni nadie más que a Dios. Sin embargo, debemos cuidarnos de no caer en el mismo error de Israel. Ellos conocían a Jehová y las Escrituras, pero terminaron rebelándose contra Dios. Hoy en día muchas iglesias han caído en la idolatría al quitar la mirada en Cristo y ponerla en las riquezas de este mundo.

Ezequiel 13:9Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el Señor.

Otra muestra de la falta de conocimiento de Dios en Israel era la propagación de falsa profecía. Dios promete que va a eliminar a los profetas mentirosos de su pueblo. La falsa profecía engañaba al pueblo y terminaban conociendo menos de Dios. Israel iba a conocer que Jehová era Dios

Ezequiel 38:18-23 (Leer en la biblia). Dios se dará a conocer en las naciones cuando libre a Israel de sus enemigos. Jesucristo se da a conocer cuando eres librado del enemigo. Cada prueba y batalla que viene a nuestras vidas es una oportunidad más para «saber que él es Jehová.»

Jeremías 9:23-24Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

Cuando sabes que él es Jehová…

  • Actúas diferente
  • Caminas diferente
  • No murmuras de tu hermano
  • Perdonas al que te ha ofendido
  • Piensas como Cristo
  • Hablas como Cristo
  • No estás en derrota
  • Caminas en victoria
  • No andas en la carne sino en el Espíritu

 

COMBATIENDO LA DEPRESIÓN

depressed

Las estadísticas de depresión en adultos y adolescentes en los Estados Unidos han tenido un aumento significante en estos últimos días. Según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una de diez personas reportó algún caso de depresión en el 2010. Estos datos se refieren a la depresión clínica que es mucho más seria que simplemente sentirse cabizbajo o desanimado. Lo que quiere decir que si tomamos en cuenta el número de casos no reportados, más aquellos que no caen en la categoría clínica, los resultados deben ser mucho más asombrosos.

Antes de hablar de sus causas, quiero definir “depresión.” La Enciclopedia Británica da la siguiente definición: La depresión, en psicología, un humor o estado emocional que es marcado por sentimientos de baja autoestima o culpabilidad y reducida habilidad de disfrutar la vida. Una persona que está deprimida usualmente experimenta varios de los siguientes síntomas: sentimientos de tristeza, desesperanza, o pesimismo; reducida autoestima y alterado auto depreciación; una disminución o perdida de la habilidad de tomar placer en actividades ordinarias; energía y vitalidad reducida; lentitud de pensamiento o acción; pérdida de apetito; y sueño perturbado o insomnio. La depresión difiere de simple tristeza o dolor, los cuales son respuestas emocionales apropiadas a la pérdida de un ser querido u objetos.

El desánimo se define como desaliento, falta de ilusión o ánimo, fatiga del hombre interior a causa de las luchas y dificultades de la vida. Es darse por vencido ante el abatimiento.

Causas de la depresión según la página Web MD.

  • El abuso
  • Ciertas medicaciones
  • Conflictos
  • La genética
  • Enfermedades graves
  • Abusos de substancias
  • Grandes eventos

La ciencia médica trata de encontrar las causas desde el exterior. Aunque es cierto que hay casos en que la depresión surge por un problema en la salud física, la palabra de Dios nos muestra que la raíz del problema está en el interior del ser humano. Hay una batalla por el control de nuestras mentes y nuestros corazones.

Dice en 2 Corintios 4:3-4 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;  en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Esta escritura nos muestra como Satanás opera en las mentes de los incrédulos para que no crean en el mensaje de la Palabra de Dios. También ataca la mente del creyente, pero ahora que estamos en Cristo nuestro deber es renovar la mente (Romanos 12:2). Proverbios 15:13 nos revela un poco más acerca del efecto de la depresión en el interior del hombre.

I. Algunos ejemplos bíblicos

En la Biblia no encontramos la palabra depresión ya que es una palabra moderna. Sin embargo, encontramos palabras que conllevan tal significado. También encontramos algunos personajes bíblicos que experimentaron momentos de dolor tan difíciles que los llevaron a la desesperación. Tenemos el caso de Job el cual lo perdió todo en un día excepto la vida. En Job capítulo 3 vemos las palabras de un hombre que está en profunda aflicción. El dolor era tan fuerte que llegó a maldecir el día en que nació. Ante todo lo que pasó en su vida, la reacción de este hombre a su tragedia fue más leve de lo que se podía esperar.

A veces la depresión o aflicción de espíritu no viene porque uno haya perdido algo, sino por una gran  decepción. Tenemos la vida de Salomón como ejemplo. Este hombre lo tuvo todo pero al final de su vida se deprime al ver que todo es vanidad. En Eclesiastés en Eclesiastés 2:17 dice…

Vemos como Elías después de haber tenido una victoria contra los profetas de Baal en el monte Carmelo, cae en una melancolía y desanimo extremo cuando oye las amenazas de Jezabel.

Cuando el profeta vio que a pesar de que Israel tuvo una prueba contundente de que Jehová era el Dios verdadero el pueblo aun no se tornaba a Jehová, el profeta cayó en un desanimo profundo. En 1 Reyes 19:3 dice que “viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida.”

II. Dios se interesa en tu dolor.

Salmo 22:24  Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.

Salmo 31:7  Me gozaré y alegraré en tu misericordia,
Porque has visto mi aflicción;
Has conocido mi alma en las angustias.

Salmo 37:39  Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.

III. La medicina para tu alma

La palabra – Salmo 119:92  Si tu ley no hubiese sido mi delicia,
Ya en mi aflicción hubiera perecido.

La oración – Lucas 22:45-46  Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;     46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.

Santiago 5:13a  ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.

Su presencia – Nahúm 1:7  Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.

Salmo 16:11  Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.

Salmo 91:14-16  Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
  Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
   Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Vemos en estas palabras que Dios nos da, maravillosas promesas de su protección y salvación en medio de la angustia. Si hacemos del Señor nuestro refugio, podremos salir adelante en cualquier circunstancia de la vida.