JUECES 4

En este capítulo podemos apreciar como Dios pudo usar a una mujer para ser líder en Israel, en un tiempo donde la mujer no tenía los derechos y el reconocimiento que posee en estos tiempos modernos. Esto es de gran significancia porque demuestra que cuando Dios escoge a una persona para sus propósitos, no hay obstáculo que impida la voluntad de Dios en su vida.

Deborah era profetiza y jueza en Israel. Su ministerio era respetado y reconocido por su gente, pues dice la Escritura que de todo Israel venían para escucharla hablar. Cuando la gente percibe la unción del Espíritu Santo en un ministerio, siempre acude a escuchar y recibir instrucciones de parte de Dios.

Vemos aquí que nuevamente Israel se había apartado de los caminos del Señor; por lo que Dios los entregó en manos de Jabín rey de Canaán. Su capitán se llamaba Sisara, y su ejército poseía carros errados que eran el terror de Israel. Estos carros eran equipados con piezas de metal en sus ruedas, que servían para taladrar o herir los carros y caballos de cualquier ejército contrario.

Deborah no era la única líder ungida por Dios para dirigir a su pueblo en ese tiempo. Dios también había escogido a un hombre llamado Barak para ser general del ejército de Israel e ir a la batalla contra Sísara. Pero como nos ocurre a muchos de nosotros, Barak no había escuchado al mandato de Jehová; no porque fuera rebelde, sino por falta de confianza en sí mismo.

Sabemos que Barak era un hombre de fe porque su nombre aparece en la lista de los héroes de la fe de Hebreos capítulo 11. Por esa fe, dice el texto, él pudo vencer a sus enemigos. Él sabía que Dios podía darle la victoria en la batalla, pero no estaba dispuesto a ir solo. Notemos que él pide la presencia de Deborah en la campaña militar contra Sísara y su ejército, sin la cual él dijo que no iría.

Cuantas veces actuamos como Barak hoy en día. Sabemos la voluntad de Dios para nuestras vidas, cual es nuestra misión en la tierra, pero la baja autoestima nos hace vacilar y esperar a que se levante otro líder con mas unción o habilidad que nosotros.

Barak fue usado por Dios para librar al pueblo de Israel de la mano del rey de Canaán, y de Sísara el capitán de su ejército. Pero por haber tenido que depender de Deborah para hacer la voluntad de Dios, Dios no entregó a Sísara en su mano. Fue una mujer llamada Jael, una ama de casa, que termino matando a Sísara. Dios determino entregarlo en mano de una mujer que ni siquiera pertenecía al pueblo de Israel (Jueces 4:17-24).

A pesar de su aparente debilidad, Barak tenía algo bueno, y es que él reconoció que en Deborah había una unción y autoridad espiritual que él respetaba. Vio en ella una unción y poder con los que él sabía tendría éxito en la batalla.

 

 

 

 

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