LA DEPRESIÓN

En este estudio del creyente y las emociones no podemos pasar por alto el tema de la depresión. Ya que he ministrado acerca de este tema en esta pagina, deseo compartir nuevamente las notas del sermón que prediqué con el tema “Victoria Sobre La Depresión.”

VICTORIA SOBRE LA DEPRESIÓN

Introducción:

Las estadísticas de depresión en adultos y adolescentes en los Estados Unidos han tenido un aumento significante en estos últimos días. Según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una de diez personas reportó algún caso de depresión en el 2010. Estos datos se refieren a la depresión clínica que es mucho más seria que simplemente sentirse cabizbajo o desanimado.

Antes de hablar de sus causas, quiero definir “depresión.” La Enciclopedia Británica la define así: La depresión, en psicología, un humor o estado emocional que es marcado por sentimientos de baja autoestima o culpabilidad y reducida habilidad de disfrutar la vida. Una persona que está deprimida usualmente experimenta varios de los siguientes síntomas: sentimientos de tristeza, desesperanza, o pesimismo; reducida autoestima y alterado auto depreciación; una disminución o perdida de la habilidad de tomar placer en actividades ordinarias; energía y vitalidad reducida; lentitud de pensamiento o acción; pérdida de apetito; y sueño perturbado o insomnio. La depresión difiere de simple tristeza o dolor, los cuales son respuestas emocionales apropiadas a la pérdida de un ser querido u objetos.

El desánimo se define como desaliento, falta de ilusión o ánimo. Fatiga del hombre interior a causa de las luchas y dificultades de la vida. Es darse por vencido ante el abatimiento.

Causas de la depresión según la página Web MD.

  • El abuso
  • Ciertas medicaciones
  • Conflictos
  • La genética
  • Enfermedades graves
  • Abusos de substancias
  • Grandes eventos

La ciencia médica trata de encontrar las causas desde el exterior. La palabra de Dios nos muestra que la raíz del problema está en el interior del ser humano. Hay una batalla por el control de nuestras mentes. Dice en 2 Corintios 4:3-4… Esta escritura nos muestra como Satanás opera en las mentes de los incrédulos para que no crean en el mensaje de la Palabra de Dios. También ataca la mente del creyente, pero ahora que estamos en Cristo nuestro deber es renovar la mente (Romanos 12:2). Proverbios 15:13 nos revela un poco más acerca del efecto de la depresión en el interior del hombre.

I. Algunos ejemplos bíblicos

En la Biblia no encontramos la palabra depresión ya que es una palabra moderna. Sin embargo, encontramos palabras que conllevan tal significado. También encontramos algunos personajes bíblicos que experimentaron momentos de dolor tan difíciles que los llevaron a la desesperación. Tenemos el caso de Job el cual lo perdió todo en un día excepto la vida. En Job capítulo 3 vemos las palabras de un hombre que está en profunda aflicción. El dolor era tan fuerte que llegó a maldecir el día en que nació. Ante todo lo que pasó en su vida, la reacción de este hombre a su tragedia fue más leve de lo que se podía esperar.

A veces la depresión o aflicción de espíritu no viene porque uno haya perdido algo, sino por una gran  decepción. Tenemos la vida de Salomón como ejemplo. Este hombre lo tuvo todo pero al final de su vida se deprime al ver que todo es vanidad. En Eclesiastés en Eclesiastés 2:17 dice…

Vemos como Elías después de haber tenido una victoria contra los profetas de Baal en el monte Carmelo, cae en una melancolía y desanimo extremo cuando oye las amenazas de Jezabel.

Cuando el profeta vio que a pesar de que Israel tuvo una prueba contundente de que Jehová era el Dios verdadero el pueblo aun no se tornaba a Jehová, el profeta cayó en un desanimo profundo. En 1 Reyes 19:3 dice que “viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida.”

II. Dios se interesa en tu dolor.

Salmo 22:24  Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó.

Salmo 31:7  Me gozaré y alegraré en tu misericordia, Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias.

Salmo 37:39  Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.

III. La medicina para tu alma

La palabra – Salmo 119:92  Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido.

La oración – Lucas 22:45-46  Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;     46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.

Santiago 5:13a  ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.

Su presencia – Nahúm 1:7  Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.

Salmo 16:11  Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Salmo 91:14-16  Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.   Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.    Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.

Vemos en estas palabras que Dios nos da, maravillosas promesas de su protección y salvación en medio de la angustia. Si hacemos del Señor nuestro refugio, podremos salir adelante en cualquier circunstancia de la vida.

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