VICTORIOSOS EN LA ADVERSIDAD

20120621-185512.jpg La vida se compone de momentos, momentos buenos y momentos malos. El deseo de todos nosotros es vivir una vida exenta de problemas, dolores y adversidades. Muchos tratan de escapar de la realidad en que viven acudiendo a los vicios, o caen en una búsqueda interminable de placer – a esto lo llamamos hedonismo.

Sin embargo, el ser humano no encuentra un antídoto efectivo que le libre del dolor y la adversidad permanentemente. El hedonista mas empedernido, entregado a toda sensación placentera, descubre la paradoja hedonista.

Es decir, que el que se empeña en buscar placer y no lo encuentra cae en frustración; pero, el que busca placer y lo encuentra cae en aburrimiento. De modo que el fin del hedonista es terminar frustrado o aburrido.

Cuando venimos a Cristo y nacemos de nuevo no escapamos de los momentos difíciles de la vida. Por el contrario, muchas veces debemos padecer por causa de la Palabra. Además, nuestro Señor Jesús nos advirtió diciendo: “en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:3).

Lo que determina nuestra victoria y buen éxito en los momentos difíciles de la vida, es la actitud que tomamos frente a ellos. Jesús nos exhorta a confiar en él. Cuando confiamos en su palabra, en su bondad y su amor hacia nosotros, podemos enfrentar la adversidad con buen animo, estando seguros de que él nos dará la victoria. Podemos estar seguros de que él no permitirá nada en nuestras vidas que no obre para bien (Romanos 8:28).