PRINCIPIOS DE GUERRA ESPIRITUAL

armor
En estos últimos días la intensidad de la guerra espiritual ha aumentado a un grado superlativo. Es, pues, necesario que cada cristiano sepa cómo pelear en cada batalla de acuerdo a lo que nos enseña la Biblia, para poder mantenernos firmes hasta el final.  Es por esto que comenzamos hoy una nueva serie de estudios con el tema: Principios de Guerra Espiritual.

Efesios 6:10 – Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

Vemos, primeramente, que para poder luchar contra Satanás y sus huestes malignas, debemos primero estar fortalecidos; pero no en lo físico, sino en lo espiritual. Esta fortaleza viene del Señor y su poder. Él es la fuente de fuerza y poder que nunca se agota. Isaías 40:29 declara que él multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

También, en este texto aprendemos que es una responsabilidad del creyente el fortalecerse. La palabra fortaleceos está en imperativo, lo que quiere decir que esta es una orden de parte de Dios para nosotros, y que es una acción que nosotros debemos tomar.

¿Cómo nos fortalecemos en el Señor? Obviamente, la única forma es practicando los ejercicios espirituales como la oración, el estudio de la Biblia, el ayuno, y la adoración. Cuando practicamos cada una de estas disciplinas nuestro hombre interior es alimentado, y por ende, recibe fortaleza. Pero en los siguientes versículos de Efesios capítulo 6, recibimos revelación acerca de las armas que nos pueden ayudar a recibir fortalecimiento espiritual.

Efesios 6:11 – Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

La mayoría de los cristianos conocen bien este versículo, pero a la misma vez lo ignoran en cuanto a la práctica de lo que nos manda. Observe cómo una vez más se responsabiliza al creyente de tomar la acción de vestirse con la armadura. Ya Dios ha provisto todas las armas necesarias para que caminemos en victoria. Ahora nos toca a nosotros actuar.

Más adelante continuaremos analizando cada una de las piezas de la armadura de Dios.

Veamos qué dice en 2 Corintios 10:3: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne.” A pesar de que vivimos en un cuerpo de carne y huesos, nosotros no militamos (hacemos guerra) de acuerdo a la naturaleza del cuerpo. Peleamos con enemigos incorpóreos,  seres espirituales del reino de las tinieblas que no podemos golpear físicamente. Por lo tanto, el texto dice, “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Corintios 10:4).

Para poder ser efectivos contra tales enemigos, utilizamos las armas espirituales que pueden hacerles daño. Que maravilloso es saber que las fuerzas del mal no pueden resistir el poder de Dios que actúa en nosotros.

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Corintios 10:5).

Se nos revela aquí algo muy importante. En esta guerra peleamos contra argumentos o razonamientos que son contrarios a la verdad de la Palabra de Dios. Cuando alguien acepta un argumento o pensamiento que contradice la palabra de Dios, el enemigo levanta una fortaleza en la mente de esa persona. Se considera como “toda altivez” todo aquello que se levanta en contra de la autoridad de Dios y de su Hijo Jesucristo.

También tenemos otra clave importante para obtener la victoria, es necesario cautivar todo pensamiento mentiroso que el enemigo pone en la mente. No podemos ser pasivos en cuanto a lo que viene a nuestro mente. Toda actividad de nuestra mente debe ser evaluada con la palabra de Dios.

COMIENZO DEL CONFLICTO

Lucifer-Fallen

EZEQUIEL 28:12-13
Vamos ahora a analizar cómo comenzó el conflicto espiritual entre el bien y el mal.

En Ezequiel 27 y 28 Jehová levanta una palabra contra Tiro, la ciudad más importante de la antigua Fenicia y después de pronunciar varias palabras de juicio contra esa ciudad, la profecía se torna hacia el rey de Tiro.

El Señor levantó una endecha sobre este rey, pero notamos que dentro del mensaje, hay palabras que no pueden referirse al rey de Tiro. Dios tomó esa ocasión para referirse a otro personaje que también, al igual que el rey de Tiro, se había rebelado contra Él mucho tiempo atrás.

Hay tres características que poseía este personaje que se llamaba Lucero: primero, perfección; segundo, era lleno de sabiduría, y tercero, era acabado de hermosura. ¿Cómo es posible que habiendo estas virtudes en él, se convirtiera en diablo? Solo Dios lo sabe.

Dice el texto que él estuvo en Edén. Sabemos que Satanás se le apareció a Eva en el jardín del Edén a través de la serpiente, pero aquí se habla de él cuando aún era perfecto.

No sabemos si su caída ocurrió poco después de la creación del hombre, o si el huerto del Edén existía en el cielo antes de la creación de la tierra. Peroe recordemos que en el huerto estaba el árbol de la vida, y este, junto al huerto fueron escondidos por Dios después de la caída del hombre, lo cual indica que ese es un lugar especial en la esfera del reino espiritual.

Ezequiel 28:13 nos enseña que Dios había preparado instrumentos musicales con los cuales Lucero debía adorar al Todopoderoso. En la versión inglesa se traduce que los instrumentos estaban preparados en él, como si estuvieran en su interior. Lo que quiere decir que este querubín era un adorador y usaba la música para glorificar al Señor.

Cuando estudiamos la guerra espiritual no podemos ignorar el poder de la música en el mundo espiritual. Satanás conoce muy bien el efecto positivo o negativo que produce la música en los que la escuchan. Es por esto que hoy más que nunca él la utiliza como instrumento de destrucción contra la juventud.

Asimismo, cuando hay un hijo/a de Dios que adora al Señor con música ungida, en Espíritu y en verdad, el reino de las tinieblas es trastornado y las vidas son tocadas por Dios. El diablo no quiere que se oiga la música de Dios en la tierra, por lo que, él tratará de callar nuestras bocas para que no cantemos al Señor.

Versículo 14 – En el cielo hay diferentes clases de seres espirituales creados por Dios que habitan en su presencia. Conocemos de los querubines y serafines, así como de ángeles que desempeñan diferentes oficios para Dios. Los querubines son los seres más poderosos en la jerarquía angelical, pues al igual que los serafines (Isaías 6:1-2), son los que están cerca del trono de Dios. Esto lo vemos en Ezequiel capítulo 1 y Apocalipsis 4.

En este versículo Dios lo llama “grande.” La definición de la palabra “grande,” en hebreo, se refiere a expandir o extender. Esto nos habla de un querubín con sus grandes alas extendidas. También Lucero es llamado querubín “protector.” Se puede traducir también como “querubín cobertor” o “que cubre.”

Él estuvo en el santo monte de Dios ¿Cuál es el santo monte de Dios? En las Escrituras es bien conocido que hay un monte especial en Israel llamado Monte de Sion. Podemos encontrar varias referencias acerca de él, especialmente en el libro de los Salmos. Pero hay un monte con ese mismo nombre cuyo lugar no está en la tierra sino en el cielo. Esto nos lo revela Hebreos 12:22. En este lamento, el Señor está resaltando el privilegio que tuvo este ángel de servir a Dios en la altura de ese monte celestial.

 

Lucero sirvió a Jehová “hasta un día”; todo cambió en un momento. De pronto se halló en él maldad. En cuanto a su origen, la maldad o el mal es un misterio que no podemos comprender. Como dije anteriormente, solo Dios sabe cómo pudo este querubín convertirse en diablo.

Vemos que el primer pecado sucedió en un lugar donde existe la santidad de Dios en toda su plenitud. No había un tentador que lo incitara a pecar; todo era perfecto y muy hermoso. Parece ser que la única condición necesaria para que surgiera la maldad, era que hubiera una voluntad libre en los que servían a Jehová desde el principio. Y que en esa voluntad libre, habría riesgo de que alguien tomara la mala decisión de oponerse a aquel que lo había creado.

Dice el texto que a causa de la multitud de sus contrataciones se llenó de iniquidad. “Contrataciones” es un término comercial. Espiritualmente quizás se refiere a la gran posición de gloria y autoridad que poseía entre los ángeles. A causa de toda la gloria que había en él y todos los dones que había recibido, se llenó de iniquidad.

Vemos que el mal nació en este querubín y se convirtió en el diablo y Satanás; padre de mentira y homicida. Su nuevo nombre, Satanás, significa “Adversario.” También es conocido como el Diablo. El vocablo “Diablo” viene del griego y significa “Acusador.”

En Isaías 14:12 se revela su nombre angelical. Dios lo llamó Lucero, que significa portador de luz, porque la luz de Dios estaba en él. Ahora sólo puede disfrazarse de ángel de luz, pero su condición verdadera es de portador de tinieblas (2 Corintios 11:14). El versículo 13 nos muestra qué había en el corazón de Lucero. Él pensaba darle un golpe de estado a Jehová. ¡Qué insensatez más grande!

Satanás fue confrontado y echado fuera del santo monte de Dios. En Lucas 10:18 – Jesús les declaró a sus discípulos como Satanás fue lanzado fuera del cielo. Cayó del cielo como un rayo. Nuestro Señor Jesús utiliza un lenguaje figurado y descriptivo para ilustrarnos cuán severo fue su juicio. Un rayo es un fenómeno muy rápido y ruidoso. Su expulsión fue rápida y violenta, como se lo merece.

Satanás no cayó solo del cielo, sino que logró arrastrar con él la tercera parte de los ángeles (Apocalipsis 12:3-4). Pero una pregunta importante es, ¿la tercera parte de que número? Solo Dios lo sabe, pero creo que la población de los ángeles debe ser extremadamente grande, ya que son comparados con las estrellas del cielo.

Hoy en día los aires de la tierra están llenos de demonios cuya misión es destruir al hombre. Esto es sin contar a aquellos que están en prisiones de oscuridad, y otros que están atados en el abismo (2 Pedro 2:4; Apocalipsis 9:13-14).

Hay un debate en cuanto a si los demonios son parte de los ángeles caídos, o si su origen proviene de otro tipo de seres del pasado. No voy a especular acerca de algo que la Biblia no nos dice. Lo importante es que entendamos que nuestra lucha no es contra seres humanos, sino seres espirituales.

Aunque la guerra espiritual en que peleamos es fuerte, tenemos buenas noticias de parte de nuestro Señor Jesucristo. En Juan 16:11 dice que Satanás ya ha sido juzgado. Estamos peleando contra un enemigo derrotado que sabe lo que le espera y por eso se afana en destruir al hombre lo más que pueda. Porque él sabe que pronto viene el día cuando Dios ejecutará su sentencia.

En la segunda parte de este estudio, vamos a analizar la armadura de Dios.

2 pensamientos en “PRINCIPIOS DE GUERRA ESPIRITUAL

    • SALUDOS MARIA, ESA ES UNA PREGUNTA QUE HA RESONADO EN LA MENTE DE MUCHOS TEOLOGOS A LO LARGO DE LA HISTORIA HUMANA, Y QUE SIN DUDA CONTINUARA HASTA EL FIN. COMO LA BIBLIA NO NOS EXPLICA COMO PUDO SURGIR LA MALDAD EN LUCIFER, NOS VEMOS OBLIGADOS A ESPECULAR. CREO QUE LOS ANGELES, AL IGUAL QUE LOS SERES HUMANOS, POSEEN LIBRE ALBELDRIO, Y QUE EN ALGUN MOMENTO EN EL PASADO MUY LEJANO, ESTE QUERUBIN DESCIDIO USURPAR EL TRONO DE DIOS. ¿COMO PUDO ESTO OCURRIR EN UN LUGAR TAN PERFECTO COMO EL CIELO? SOLO DIOS LO SABE Y LO HA RESERVADO PARA EL. PERO CREO QUE ALGUN DIA TODAS NUESTRAS PREGUNTAS SERAN CONTESTADAS. 🙂

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