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LA GRACIA Y LA MISERICORDIA

Símbolo de aprecio y graciaÚltimamente he notado como Satanás está atacando la gracia y la misericordia de Dios en la iglesia. El propósito de su ataque consiste en hacernos olvidar que significan estas virtudes divinas para nosotros hoy, que terminemos siendo altivos y malos agradecidos con Dios, y también llevarnos a un estado de desesperanza y condenación.

Sin darnos cuenta podemos tomar una actitud de altivez y religiosidad, creyendo que tenemos la salvación porque somos “buenos” o por nuestras buenas obras.

En otras ocasiones el propósito del enemigo es hacernos dudar del amor de Dios hacia nosotros. De la duda surge desconfianza, y la desconfianza nos aleja de Dios. Si nos olvidamos de la gracia y misericordia de Dios, somos presa fácil del enemigo cuando nos ataque con culpabilidad y condenación.

Satanás no solo trata de hacernos olvidar la gracia y misericordia de Dios hacia nosotros, sino también hacia los demás. Cuando una vida viene al Señor, a veces decimos aceptar a esa persona a pesar de su pasado. Pero con nuestros hechos mostramos un prejuicio hacia aquellos que consideramos aun “indignos” de recibir nuestro amor y aceptación. Esto ocurre cuando olvidamos cuantos faltas y pecados el Señor nos perdonó y nos perdona aún cada día por amor.

Al no valorar la gracia y la misericordia de Dios hacia nosotros, nuestra alabanza y adoración es debilitada. El Señor Jesús dijo: “al que se le perdona poco, poco ama; y al que se le perdona mucho, mucho ama.” Ojalá todos estemos conscientes de que a todos nosotros se nos ha perdonado mucho, y todo esto, por su gracia y misericordia.

Gracia

En la Biblia la palabra “gracia” tiene varios significados o aplicaciones. Según el diccionario Vine, la palabra hebrea janan (gracia) significa “ser misericordioso, considerado; favorecer.” Por lo general, este término sugiere un “favor” que se hace, a menudo inesperado e inmerecido. Janan puede expresar “generosidad”, un regalo del corazón (Salmo 37.21). Sin embargo, el diccionario de la Enciclopedia Bíblica Estándar Internacional dice que no existe una palabra que pueda representar todos los significados del vocablo gracia como en el griego.

En el griego, caris (gracia) tiene varios usos:

a) Uso objetivo, aquello que otorga u ocasiona placer, delicia o causa una actitud favorable; se aplica por ej., a la belleza o a la gracia de la personalidad (Lucas 2.40); sus actos (2 Corintios 8.6), o manera de hablar (Lucas 4.22).

b) Uso subjetivo: 1) por parte del otorgador, la disposición amistosa de la que procede el acto bondadoso, gracia, bondad, buena voluntad. 2) por parte del receptor, una conciencia del favor recibido, un sentimiento de gratitud (Romanos 6.17).

c) en otro sentido objetivo, el efecto de la gracia, el estado espiritual de aquellos que han experimentado su ejercicio, bien sea: 1) un estado de gracia (Romanos 5.2; 1 Pedro 5.12), o 2) una prueba de ellos en los efectos prácticos, actos de gracia (1 Corintios 16:3).

Misericordia

Heb. jesed, significa “bondad; amor constante; gracia; misericordia; fidelidad; devoción.” Este vocablo se usa 240 veces en el Antiguo Testamento. Según Vine, no hay una sola palabra en castellano que sea capas de captar los matices del original. La frase que tal vez más se aproxima es “amor constante.”

En griego, eleos “es la manifestación externa de la compasión; da por sentado la necesidad en aquel que la recibe, y recursos adecuados para afrontar la necesidad de parte de aquel que la recibe.

Me gusta como en la pagina de Internet “Acts17-11.com” definen la misericordia al compararla con la gracia.

1) La misericordia – no recibir lo merecido (castigo)/castigo suspendido.

2) La gracia – obtener algo que no mereces/favor inmerecido.

Quiero hablar en detalles acerca de cada una de estas palabras.

La Palabra de Dios nos muestra como recibimos la justificación. La justificación es Dios haciéndonos justos y esto lo recibimos por su gracia (Romanos 3:24). Es regalo de Dios, no podemos ganarlo con nuestras obras. Isaías declara que nuestras justicias son como trapo de inmundicia (Isaías 64:6).

En Juan 3:16 se nos explica porque Dios hace esto. “Porque de tal manera…”, es decir, tan grande fue su amor por nosotros que dio a su hijo único. Aunque no somos salvos por obra hay algo que nos toca hacer. Jesús dijo: “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.” (Juan 6:29)  El Padre dio a su Hijo, pero el beneficio del perdón lo reciben los que creen en él. Juan 1:16-17 declara: “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”

Efesios 2:4 dice que Dios es rico en misericordia. El Salmo 57:10 dice: “Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad.” En estas palabras recibimos revelación de lo abundante que es la misericordia de Dios. Cuando meditamos en esto, que mas podemos hacer sino alabar y glorificar al Señor. Debemos reconocer cuan paciente y misericordioso es Dios hacia nosotros.

JUECES 4

En este capítulo podemos apreciar como Dios pudo usar a una mujer para ser líder en Israel, en un tiempo donde la mujer no tenía los derechos y el reconocimiento que posee en estos tiempos modernos. Esto es de gran significancia porque demuestra que cuando Dios escoge a una persona para sus propósitos, no hay obstáculo que impida la voluntad de Dios en su vida.

Deborah era profetiza y jueza en Israel. Su ministerio era respetado y reconocido por su gente, pues dice la Escritura que de todo Israel venían para escucharla hablar. Cuando la gente percibe la unción del Espíritu Santo en un ministerio, siempre acude a escuchar y recibir instrucciones de parte de Dios.

Vemos aquí que nuevamente Israel se había apartado de los caminos del Señor; por lo que Dios los entregó en manos de Jabín rey de Canaán. Su capitán se llamaba Sisara, y su ejército poseía carros errados que eran el terror de Israel. Estos carros eran equipados con piezas de metal en sus ruedas, que servían para taladrar o herir los carros y caballos de cualquier ejército contrario.

Deborah no era la única líder ungida por Dios para dirigir a su pueblo en ese tiempo. Dios también había escogido a un hombre llamado Barak para ser general del ejército de Israel e ir a la batalla contra Sísara. Pero como nos ocurre a muchos de nosotros, Barak no había escuchado al mandato de Jehová; no porque fuera rebelde, sino por falta de confianza en sí mismo.

Sabemos que Barak era un hombre de fe porque su nombre aparece en la lista de los héroes de la fe de Hebreos capítulo 11. Por esa fe, dice el texto, él pudo vencer a sus enemigos. Él sabía que Dios podía darle la victoria en la batalla, pero no estaba dispuesto a ir solo. Notemos que él pide la presencia de Deborah en la campaña militar contra Sísara y su ejército, sin la cual él dijo que no iría.

Cuantas veces actuamos como Barak hoy en día. Sabemos la voluntad de Dios para nuestras vidas, cual es nuestra misión en la tierra, pero la baja autoestima nos hace vacilar y esperar a que se levante otro líder con mas unción o habilidad que nosotros.

Barak fue usado por Dios para librar al pueblo de Israel de la mano del rey de Canaán, y de Sísara el capitán de su ejército. Pero por haber tenido que depender de Deborah para hacer la voluntad de Dios, Dios no entregó a Sísara en su mano. Fue una mujer llamada Jael, una ama de casa, que termino matando a Sísara. Dios determino entregarlo en mano de una mujer que ni siquiera pertenecía al pueblo de Israel (Jueces 4:17-24).

A pesar de su aparente debilidad, Barak tenía algo bueno, y es que él reconoció que en Deborah había una unción y autoridad espiritual que él respetaba. Vio en ella una unción y poder con los que él sabía tendría éxito en la batalla.

 

 

 

 

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