DANIEL Y LA ORACIÓN (capítulo 10)

Daniel 10

Dos años después del decreto del rey Ciro para el regreso de los judíos a su tierra, conforme al deseo y la petición de Daniel (ver Dan. 9:1-3), en el tercer año de su reino, vino revelación profética a Daniel mientras buscaba al Señor en ayuno y oración.

En las visiones anteriores Dios le había mostrado el futuro de Israel y los imperios gentiles a través de figuras e imágenes simbólicas. En esta ocasión Dios envía un ángel que le comunica la cronología de los eventos del futuro que afectarían a su pueblo hasta el tiempo del fin.

Búsqueda de Dios (10:2-4)

Dice el texto que Daniel estuvo afligido por espacio de tres semanas. El ayuno es aflicción de la carne, pero la verdadera aflicción era la de su espíritu. Había en Daniel un anhelo de recibir palabra de Dios, y se separó con el fin de perseguir esa bendición. Hizo un ayuno parcial en el que se privó de comer algunos alimentos específicos mientras buscaba al Señor en oración.

No solo evitó ciertos alimentos, sino que evitó también el uso de ungüentos o perfumes. Al hacer esto, Daniel se estaba desprendiendo de cosas legítimas que le podían dar confort. Su deseo era negarse a estas cosas como muestra de un deseo superior en su interior.

No sabemos si él estuvo todos esos días junto al río Hidekel (Tigris). El texto dice que el día veinticuatro del primer mes estaba a la orilla del río Hidekel. Pero lo importante es lo que ocurrió en aquel lugar.

Un ángel poderoso aparece (10:5-10)

El profeta ya llevaba veintiún días de batalla esperando la respuesta a sus oraciones. En su carne él deseaba volver a la comodidad del palacio donde servía al nuevo imperio persa. Aunque se sentía débil y cansado, Daniel sabía que estaba luchando por una bendición que no podía perder.

De repente, mientras estaba meditando en el Señor, sus ojos observan a un varón con unas características especiales. Ese varón estaba vestido de lino. El lino era la vestidura de los sacerdotes del Antiguo Testamento, y es la de los ángeles en el cielo. A través de la Biblia, el lino es símbolo de santidad y justicia. Notemos también que esta será la vestidura de la Iglesia en las bodas del Cordero (Apocalipsis 19:8).

Beryl__variety_AquamarineSu cuerpo era como el berilo. Idéntico al crisólito y al topacio, el berilo es un mineral que existe en varios tipos de colores y es valorado como fuente de gemas preciosas. Daniel compara el cuerpo de este ángel con este tipo de mineral para hacernos ver el brillo que salía de ese varón. Daniel sigue describiendo a este personaje y en su descripción vemos una similitud entre los rasgos de este varón y los de Cristo cuando se le apareció a Juan en la isla de Patmos (Apocalipsis 1:10-17). Al ver estas similitudes, algunos teólogos afirman que esta fue una aparición del Mesías en el Antiguo Testamento.

Sin embargo, este personaje tuvo que ser ayudado por Miguel para poder venir hasta el profeta Daniel. Sabemos que nuestro Señor Jesucristo es el Todopoderoso, y claro está, no iba a necesitar ayuda de aquellos que le sirven para remover a una criatura de su camino. Algunos interpretan que en esta visión aparece un ángel desde el versículo 10 al 15, y que Cristo aparece en los versículos 5 al 9, y luego del 16 en adelante. Cualquiera que sea la interpretación correcta, lo importante es que el poder de Dios se había manifestado en la visitación de este ángel de tal manera que Daniel no pudo resistir el poder de Dios en su vida.

Los que estaban con Daniel huyeron a causa de la presencia del ángel. Su reacción fue similar a la de los soldados que vigilaban la tumba de Jesús y desmayaron cuando el ángel apareció para remover la piedra. (Mateo 28:1-4). Daniel perdió sus fuerzas y cayó en tierra. Nuestra estructura física no puede resistir el poder de Dios a un nivel muy elevado. Por esto no podemos verlo en su gloria tal como él es. Pero un día seremos transformados y los que han partido con el Señor resucitarán con cuerpos glorificados semejantes al de Cristo (1 Tesalonicenses 4:16-17).

Aunque Daniel se desmayó a causa de la potencia de esta manifestación, él recibió fortaleza a través del mismo poder que lo había impactado. La reacción común de todo ser humano que ha tenido una experiencia con ángeles o una manifestación especial del poder de Dios es la misma, sentir miedo. Pero a todos nosotros el Señor nos da este mensaje: “no temas.”

Daniel estuvo clamando por veintiún días, pero su oración fue oída desde el momento en que se dispuso a orar. Es maravilloso saber que aun antes de que clamemos a nuestro Dios, ya él sabe lo que vamos a decir y envía la respuesta a nuestra petición (Salmo 139:4). Sin embargo, aunque el mensajero había salido de la presencia de Dios inmediatamente, este no pudo llegar a Daniel debido a la oposición del príncipe de Persia.

Guerra en los aires (10:13-14).

El príncipe de Persia era el espíritu de las tinieblas que tenía autoridad sobre el reino de los persas, el imperio mundial de ese tiempo que tenía dominio sobre los judíos. Este versículo nos revela que los reinos de las naciones son influenciados y controlados por principados del reino de las tinieblas.

Estos seres son ángeles caídos de alto rango en la jerarquía satánica (Efesios 6:12). Pero aunque Satanás tiene a sus secuaces influenciando sobre las naciones, Dios envía a sus ángeles guerreros para establecer su voluntad en la tierra.

El arcángel Miguel fue enviado para pelear a favor del pueblo de Dios, ayudando al ángel mensajero en su misión hacia Daniel. El mensajero le revelo a Daniel que Miguel era el príncipe de su pueblo Israel (Daniel 10:21).

Esto significa que posiblemente en la jerarquía angelical del reino de la luz haya otros principados, con misiones especiales de parte de Dios para las naciones de la tierra. De todos modos, un día conoceremos los secretos de la obra invisible de Dios en el mundo.

Fortalecido con poder de Dios (10:15-19).

La visión que Daniel estaba experimentando era tan fuerte en el poder de Dios que su cuerpo estaba debilitado y adolorido. A pesar de esto, era ese mismo poder que residía en el ángel que iba a fortalecer al siervo de Dios. Al ser tocado por el ángel y al oír sus palabras recibió fortaleza.

El propósito de la visitación es revelado (10:20-21)

Este ángel debía regresar al campo de batalla para continuar la pelea contra el principado de Persia, pero le expresa a Daniel el propósito de su visita. Había venido para declararle lo que estaba escrito en el libro de la verdad.

¿Cuál es el libro de la verdad? Esta declaración, simplemente, nos muestra que Dios tiene un libro en el cielo llamado “libro de la verdad.” En él están registrados los grandes eventos del futuro de la humanidad.

En el capítulo once encontramos una exposición de los reyes y reinos que habrían de venir después de Ciro. En el capítulo doce el ángel le muestra el tiempo del fin. Toda esa información estaba en el libro de verdad.

Daniel tuvo esta gran experiencia por la gracia de Dios. Pero un factor importante en la vida de este varón es que era un hombre de oración. Esa comunión especial que tenía con Dios le dio acceso a grandes experiencias espirituales que fueron de bendición no solo para él sino también para nosotros hoy.

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5 pensamientos en “DANIEL Y LA ORACIÓN (capítulo 10)

  1. Buenos Dias, Que Dios lo Bendiga a usted y a su familia. Excellentes estudios. espero que el Dios todo poderoso lo sigua usando para su honra y su groria, su Hermana en Cristo, Ms Almonte, Xiomara

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